El gobierno aumentará la fiscalización en los aeropuertos de Brasil este fin de año para evitar un apagón en el sector de transporte aéreo durante el período de mayor demanda, entre los meses de diciembre y enero.
El ministro jefe de la Secretaría de Aviación Civil (SAC), Wagner Bittencourt, presentó esta semana las medidas que adoptarán los aeropuertos brasileños. La Operación Fin de Año se inicia el 13 de diciembre y concluye el 14 de enero.
Bittencourt estima que solamente en diciembre 17,4 millones de personas pasen por los aeropuertos del país, un aumento de 8% sobre diciembre del año pasado, cuando 16,1 millones utilizaron las terminales brasileñas.
El director presidente de la Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac), Marcelo Guaranys, afirmó que la agencia intensificará el control en los 12 aeropuertos más grandes del país con un contingente de 290 empleados.
Además de la Anac, la Policía Federal y el Fisco reforzarán sus equipos. La PF tendrá en el aeropuerto Antonio Carlos Jobim, en Rio de Janiero, un 63% más de fuerzas que en diciembre de 2011. En el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, en San Pablo, ese número será 42% superior. Los equipos del Fisco crecerán en esos aeropuertos 88% y 43%, respectivamente.
La empresa estatal Infaero espera que 25,7 millones de pasajeros viajen entre diciembre y enero por los 63 aeropuertos que administra. El número es 10,1% superior al registrado en igual período del año pasado. Infraero también reforzará un 55% su equipo de personal de atención con respecto al año pasado.
Bittencourt deslizó que la operación asocia a los organismos gubernamentales con las compañías aéreas, que se comprometieron a no practicar overbooking y a reducir los vuelos fletados en esos dos meses.
De acuerdo con el presidente de la Asociación Brasileña de las Empresas Aéreas (Abear), Eduardo Sanovicz, las cuatro mayores empresas aéreas TAM, Gol, Azul y Avianca tendrán a disposición entre siete y once aeronaves de reserva para suplir eventuales problemas.Más tráficoEl aumento de los ingresos del brasileño y la reducción de los precios de los pasajes aéreos en los últimos años presionan la capacidad de los aeropuertos brasileños.
Desde 2002 el precio promedio de los pasajes aéreos cayó 46%, de acuerdo con el ministro. En junio pasado, el precio promedio era de R$ 270, mientras hace diez años los pasajes costaban, en promedio, más de R$ 400.
La concesión de aeropuertos a la iniciativa privada no causará dificultad en la gestión de los aeropuertos brasileños este final de año, afirmó Bittencourt.
La Operación Fin de Año se realizará también en los principales aeropuertos administrados por la iniciativa privada. El control reforzado funcionará como un ensayo de la operación que se pondrá en práctica en los terminales de las seis ciudades que serán sedes de la Copa de Confederaciones, en junio de 2013.
Precisamos invertir mucho, pero también mejorar mucho nuestra gestión, afirmó Bittencourt, quien destacó que los aeropuertos brasileños tienen un índice de calidad de atención que sigue a los registrados en Europa.
La concesión de aeropuertos a la iniciativa privada no será un obstáculo a la gestión del sistema aéreo.