En esta noticia
El Departamento de Vehículos Motorizados de Nueva York (DMV) mantiene un estricto sistema de control sobre el estado mecánico de los autos que circulan en el estado. Las autoridades recordaron que todos los vehículos registrados deben cumplir con inspecciones obligatorias y mostrar la etiqueta correspondiente en el parabrisas.
La normativa estatal establece que los conductores deben tener la inspección de seguridad del vehículo vigente, de lo contrario pueden enfrentar sanciones económicas e incluso problemas administrativos relacionados con el registro del automóvil.
El DMV exige inspecciones periódicas para poder circular legalmente
El DMV establece que todos los vehículos registrados en Nueva York deben pasar una inspección de seguridad al menos una vez cada 12 meses en una estación autorizada por el organismo. La revisión también puede incluir una prueba de emisiones contaminantes para verificar que el vehículo cumple con los estándares ambientales.
Además de la inspección anual, el trámite también es obligatorio cuando se transfiere la propiedad del vehículo. Una vez realizada la revisión, el inspector emite una calcomanía oficial que debe colocarse en el parabrisas para demostrar que el automóvil aprobó el control técnico.
Las licencias y registros pueden verse afectados si el conductor no cumple
Las autoridades advierten que conducir con la inspección vencida o sin la calcomanía correspondiente puede generar multas que aumentan según el tiempo que lleve expirada la revisión. Incluso un vehículo estacionado puede recibir una infracción si no tiene una etiqueta válida.
Además, el DMV no permite renovar el registro del vehículo si no existe un registro informático que confirme que el automóvil pasó la inspección correspondiente durante los últimos 12 meses, por lo que mantener este requisito actualizado es clave para evitar sanciones y restricciones administrativas.