Tras el paso de la tormenta invernal Fern, que dejó nieve, hielo y temperaturas extremadamente bajas durante la última semana, el NWS reiteró las alertas y avisos de clima severo en regiones del centro, sureste y este para este fin de semana.
Asimismo, los boletines meteorológicos señalan que un nuevo sistema de baja presión costera podría combinar lluvia con viento fuerte y condiciones inestables cerca de la costa este y el sureste, lo que representa un foco clave de atención para las próximas 48 horas.
Zonas con lluvia y/o tormenta
Costa este y sureste: precipitación mixta y posibilidad de lluvia
En la costa este y el sureste de los Estados Unidos, las proyecciones del National Weather Service indican que un sistema de baja presión frente a la costa podría provocar bandas de precipitación mixta, que incluye lluvia, aguanieve y nieve en sectores donde las temperaturas rozan el punto de congelación. Este patrón ocurre aún en medio de temperaturas bajo cero que persisten en gran parte de la región, lo que implica que la lluvia en sectores del sureste puede transformarse rápidamente en hielo en superficies frías.
Además, el NWS ha emitido alertas de tormenta invernal desde las Carolinas hacia el norte hasta Nueva Inglaterra, donde existe la posibilidad de lluvia acompañada de viento y mezclas de precipitación más complejas durante la tarde y la noche.
Pronóstico extendido para el fin de semana
El National Weather Service advirtió la llegada de una fuerte tormenta conocida como nor’easter que podría desarrollarse este fin de semana a lo largo de la costa este, evolucionando hacia un ciclón, un fenómeno meteorológico que implica una intensificación rápida de la presión atmosférica y que puede generar viento fuerte, nevadas significativas y condiciones peligrosas en áreas costeras y del interior.
Las autoridades advierten que sectores desde las Carolinas hasta Massachusetts podrían enfrentar nieve de 3 a 6 pulgadas y vientos intensos, además de posibles impactos por marejadas y olas altas cerca de la costa.
Mientras tanto, las temperaturas seguirán por debajo del promedio, lo que genera un riesgo continuo de formación de hielo en carreteras y superficies expuestas incluso después de que la precipitación cese.