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El cambio al horario de verano en Estados Unidos fue confirmado para este año y ya tiene fecha oficial en el calendario. El Gobierno y las autoridades del transporte anunciaron que la transición se realizará en marzo, como parte del sistema de horario de verano, que busca aprovechar mejor la luz natural y extender las horas de sol en la tarde durante los meses cálidos del año.

A diferencia del horario estándar, en el que las horas se ajustan para priorizar la luz de la mañana, el horario de verano implica adelantar los relojes una hora para que los atardeceres ocurran más tarde.

Llega la hora de verano y todos los ciudadanos deben ajustar las agujas del reloj

La hora de verano comienza en Estados Unidos el segundo domingo de marzo. En 2025, el cambio se realizará durante la madrugada del domingo 9 de marzo, cuando los relojes deberán ajustarse a las 2:00 de la mañana. En ese momento, las agujas deben adelantarse una hora, pasando directamente a las 3:00.

Esto implica que esa noche se duerme una hora menos, aunque a cambio se obtiene más luz solar por la tarde durante los meses siguientes. El ajuste se aplica de manera uniforme en la mayoría de los estados y forma parte del sistema horario vigente desde hace décadas.

La hora de verano se mantendrá activa hasta el primer domingo de noviembre, cuando se volverá al horario estándar. En 2025, ese regreso ocurrirá el domingo 2 de noviembre, momento en el que los relojes deberán atrasarse una hora.

Llega la hora de verano en marzo y todos deberán ajustar las agujas. Fuente: Archivo.

En la práctica, la mayoría de los teléfonos móviles, computadoras y relojes inteligentes realizan el cambio automáticamente. Sin embargo, los relojes analógicos, de pared o de mesa deben ajustarse de forma manual, preferentemente antes de ir a dormir la noche anterior.

Qué estados no aplican el cambio de hora

Aunque el horario de verano rige en casi todo el país, no todos los estados participan del ajuste. Hawái y la mayor parte de Arizona mantienen el mismo horario durante todo el año y no adelantan ni atrasan sus relojes en marzo ni en noviembre.

En estos territorios, el horario se mantiene estable para evitar los efectos del cambio en la rutina diaria y en los hábitos de sueño.

Qué implica el cambio al horario de verano