El noreste de Estados Unidos se encuentra en alerta máxima ante la llegada de una masa de aire ártico que promete convertir este fin de semana en el más frío y peligroso de toda la temporada invernal. Las autoridades meteorológicas han emitido advertencias para varios estados, señalando que las temperaturas caerán a niveles que podrían representar un riesgo real para la salud antes de que un calentamiento inesperado cambie el panorama la próxima semana.
Un descenso térmico histórico y peligroso
La combinación de vientos cortantes y temperaturas bajo cero creará una sensación térmica extrema en ciudades como Nueva York, Boston y Filadelfia. Se espera que los termómetros marquen mínimos que no se habían visto en meses, lo que ha llevado a los servicios de emergencia a pedir a la población que evite salir de casa si no es estrictamente necesario.
El riesgo de congelación en la piel expuesta puede ocurrir en cuestión de minutos bajo estas condiciones. Por ello, se recomienda:
- Reforzar el aislamiento en las viviendas.
- Proteger a las mascotas y evitar que permanezcan a la intemperie.
- Revisar los sistemas de calefacción para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono.
Cuándo cambia la temperatura y mejora el clima
A pesar de la severidad del clima para este sábado y domingo, los modelos de pronóstico indican un cambio drástico de tendencia. Tras superar el pico del frío ártico, el noreste experimentará un calentamiento gradual que llevará las temperaturas por encima de la media estacional para la segunda mitad de la semana.
Este fenómeno de “montaña rusa” térmica es característico de las transiciones invernales de 2026, donde los frentes polares son intensos pero de corta duración. Sin embargo, los expertos advierten que el deshielo rápido podría generar problemas secundarios, como inundaciones localizadas o rotura de tuberías que se hayan congelado durante el fin de semana.
Recomendaciones para los residentes del Noreste
Ante el fin de semana más gélido del año, es vital mantenerse informado a través de los canales oficiales y tener kits de emergencia listos en los vehículos en caso de traslados inevitables. La prioridad absoluta será la protección de poblaciones vulnerables, especialmente ancianos y personas en situación de calle, para quienes se han habilitado centros de calentamiento en las principales zonas metropolitanas.