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Jennifer Aniston es una de las actrices más reconocidas de Hollywood hace muchos años, pero también construyó una imagen vinculada al cuidado personal y a un estilo de vida activo.
A sus 57 años, sus hábitos continúan despertando interés, especialmente por la manera en que organiza su alimentación y su rutina de ejercicios.
Entre sus costumbres más llamativas aparece una particular forma de preparar el desayuno, que incorpora un alimento clave para aumentar el aporte de proteínas.
La alimentación de Jennifer Aniston a los 57 años
La actriz ha contado en distintas entrevistas algunos de los alimentos que forman parte de su rutina cotidiana.
Entre sus opciones aparece la avena con clara de huevo, una combinación que, según explicó, incorpora la clara directamente durante la preparación de la avena para sumar proteínas y darle una textura más esponjosa.
Otra de sus alternativas habituales es palta con huevos, mientras que también puede optar por un batido elaborado con banana, frutos rojos, cacao, péptidos de colágeno y leche de almendras.
La alimentación que se le atribuye actualmente prioriza las proteínas, junto con vegetales y una menor presencia de carbohidratos y azúcar.
¿Por qué Jennifer Aniston incorpora claras de huevo a la avena?
La particular combinación de avena y clara de huevo se hizo conocida por una razón concreta: permite añadir una fuente de proteínas a una preparación tradicionalmente basada en cereales.
Aniston contó que la idea surgió a partir de una recomendación de su entonces pareja, quien le mostró cómo incorporar la clara mientras la avena terminaba de cocinarse. El resultado, según explicó, adquiere una textura más aireada.
Una nutricionista consultada sobre el desayuno de la actriz destacó precisamente el aporte de beta-glucanos de la avena, aunque también señaló que existen otros cereales y alimentos que pueden formar parte de una alimentación equilibrada.
La nueva rutina de ejercicios que sigue Jennifer Aniston
La alimentación es solo una parte de la rutina de Aniston. La actriz también modificó su manera de entrenar después de una lesión de espalda y dejó atrás parte de los ejercicios de alto impacto que realizaba anteriormente.
Actualmente, su entrenamiento se concentra en ejercicios de resistencia, fuerza, movilidad y trabajo del core, además de prácticas como yoga y sesiones de cardio moderado.
La filosofía también cambió: en lugar de buscar únicamente entrenamientos que generen mucho cansancio o sudor, el objetivo es mantener una actividad física que pueda sostenerse en el tiempo y que se adapte a las necesidades del cuerpo.
El ejercicio de bajo impacto que reemplazó parte de su entrenamiento
Uno de los pilares de la nueva rutina de Aniston es Pvolve, un método de entrenamiento que combina resistencia y movimientos funcionales con un enfoque de menor impacto.
La actriz ha explicado que con los años aprendió a entrenar de una manera más inteligente y a prestar mayor atención a cómo responde su cuerpo.
Además, su rutina incluye actividades que ya formaban parte de sus hábitos desde hace años, como yoga, meditación y escalada.