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En los últimos meses, un hábito doméstico sencillo comenzó a llamar la atención por sus efectos prácticos y su bajo costo: aplicar vinagre blanco debajo de la cama.
Aunque este producto es conocido por su uso en la limpieza del hogar, cada vez más personas lo incorporan en el dormitorio como parte de una rutina para mantener el espacio más higiénico y agradable.
El interés por este método creció porque no requiere productos químicos agresivos, es fácil de aplicar y aprovecha las propiedades naturales del vinagre para actuar en una de las zonas más olvidadas de la casa.
Por qué el espacio debajo de la cama acumula suciedad
El área que queda bajo la cama suele convertirse en un punto crítico del dormitorio. Allí se concentran polvo, pelusas, humedad y restos invisibles, incluso en habitaciones que se limpian con frecuencia. Al tratarse de un lugar poco ventilado y de difícil acceso, la suciedad puede permanecer durante semanas sin notarse.
Es en este contexto donde el vinagre blanco de limpieza aparece como una alternativa eficaz para mejorar la higiene general del ambiente.
Para qué sirve rociar vinagre debajo de la cama
El uso de vinagre blanco debajo de la cama tiene varios objetivos prácticos que explican por qué este truco se volvió tan popular:
- Neutralizar olores: el vinagre ayuda a reducir aromas desagradables en espacios cerrados, especialmente en dormitorios con poca ventilación.
- Ahuyentar insectos: su olor ácido funciona como repelente natural para hormigas, ácaros y mosquitos.
- Desinfectar superficies: aplicado de forma regular, contribuye a mantener el piso más limpio y libre de microorganismos.
- Renovar el ambiente: algunas personas lo utilizan como parte de rituales de limpieza energética para “refrescar” el espacio.
Aunque no elimina por completo la causa de los olores o la suciedad, sí actúa como un complemento efectivo dentro de la limpieza habitual.
Un método natural frente a productos químicos
Uno de los principales atractivos de este truco es que evita el uso de aerosoles fuertes o limpiadores industriales, que muchas veces dejan residuos o aromas intensos. El vinagre blanco, en cambio, se evapora rápidamente y resulta más amigable para quienes buscan opciones simples y accesibles.
Por ese motivo, suele recomendarse en hogares con mascotas, niños o personas sensibles a los olores artificiales.
Cómo aplicar vinagre blanco de forma correcta
Para aprovechar sus beneficios, el procedimiento es simple y no lleva más de unos minutos:
- Mezclar vinagre blanco y agua en partes iguales dentro de un rociador.
- Pulverizar debajo de la cama, incluyendo el piso y la estructura.
- Aplicar también en esquinas, zócalos y rincones donde suele acumularse polvo.
- Dejar actuar sin enjuagar y ventilar el dormitorio si es posible.
La aplicación puede repetirse una o dos veces por semana, según la ventilación del ambiente y el nivel de suciedad.