Una nueva norma de investigación aprobada durante las últimas semanas de febrero por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) despertó el interés de varias organizaciones, entre ellas el Programa de Libertad y Seguridad Nacional del Centro Brennan, por ser una potencial amenaza a la privacidad y a los derechos de libertad de expresión.
La aprobación de esta norma expone no solo a posibles migrantes ilegales, contra los que las políticas migratorias ya apuntaban, sino también a cualquiera que solicite cambiar el estado de la situación.
¿Qué propone el USCIS?
La norma aprobada por el organismo se propone expandir la recolección de datos en las redes sociales y aplicaciones de mensajería de aquellos inmigrantes legales e incluso, de ciudadanos estadounidenses que tengan relación con dichos inmigrantes.
Se calcula que serían aproximadamente 3 millones de personas las afectadas por solicitar cambios en el estado migratorio: desde solicitar una autorización de viaje, un permiso para trabajar o incluso una ciudadanía.
Lo más preocupante es que se accedería también a las redes sociales de todas las personas con las que se relacionan, desde menores de edad, cónyuges o sus padres.
¿Esta medida se considera legal?
Según una entrevista que proporcionó Emile Ayoub, el asesor principal del Programa de Libertad y Seguridad Nacional del Centro Brennan a Documented, estas políticas que proponen el USCIS violan la ley federal de privacidad porque habilitan la vigilancia continua a miles de personas dentro del país.
¿Qué dicen las agrupaciones opositoras?
Lo que temen las agrupaciones opositoras es que la administración de Donald Trump habría expresado de forma pública que tiene planeado usar las cuentas de redes sociales para “filtrar” expresiones que no le gusten.