

La cuenta regresiva ya comenzó. A partir del 1 de octubre de 2026, entrarán en vigor nuevas reglas que modificarán el acceso a algunos de los principales programas públicos de salud de Estados Unidos, una medida que afectará a miles de inmigrantes que actualmente reúnen los requisitos para recibir cobertura médica.
Aunque la asistencia sanitaria continuará para determinados grupos, otros dejarán de ser elegibles bajo las nuevas condiciones establecidas para estos programas.
¿Qué cambia para los inmigrantes desde el 1 de octubre de 2026?
La modificación alcanza al financiamiento federal destinado a Medicaid y CHIP, dos programas que brindan cobertura médica a millones de personas en Estados Unidos.
Con la entrada en vigor de las nuevas disposiciones, no todos los inmigrantes con presencia legal seguirán calificando para recibir estos beneficios con fondos federales. La elegibilidad pasará a concentrarse en las categorías de inmigrantes expresamente contempladas por la legislación vigente.
Esto significa que el acceso a la cobertura dependerá, más que nunca, del estatus migratorio de cada persona y de la categoría bajo la cual reside en el país.
¿Quiénes conservarán el acceso a Medicaid y CHIP?

Las nuevas reglas mantienen la posibilidad de acceder a estos programas para diversos grupos de inmigrantes que cumplen con los requisitos establecidos por la normativa federal.
Entre ellos se encuentran:
- Personas con residencia permanente legal (Green Card).
- Ciudadanos de los países que integran el Compact of Free Association (COFA).
- Determinadas categorías de niños y mujeres embarazadas cuando la legislación estatal permita esa cobertura.
- Otros grupos protegidos específicamente por la normativa federal.
Cada estado continuará verificando el estatus migratorio de los solicitantes antes de aprobar la cobertura.
¿Qué inmigrantes podrían dejar de recibir estos beneficios?
Uno de los principales cambios es que algunas categorías de inmigrantes con presencia legal dejarán de ser elegibles para recibir cobertura financiada con recursos federales.
La actualización modifica el alcance de la financiación y obliga a los estados a adaptar sus programas de acuerdo con las nuevas disposiciones.
Por ese motivo, especialistas recomiendan que quienes actualmente reciben Medicaid o CHIP revisen su situación migratoria y consulten con la agencia estatal encargada de administrar estos programas para conocer si el cambio tendrá impacto en su caso particular.













