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El Gobierno de Estados Unidos reforzó los controles sobre las operaciones inmobiliarias realizadas al contado y confirmó que puede investigar a quienes compren propiedades sin financiamiento y no completen los reportes requeridos.
Las compras de inmuebles en efectivo por montos elevados son monitoreadas por las autoridades financieras como parte de las políticas contra el lavado de dinero y la evasión fiscal.
Cuando el valor de la propiedad supera determinados umbrales, las agencias federales pueden revisar el origen de los fondos y la situación fiscal del comprador.
IRS investiga a todos los que compren propiedades superiores a este monto en efectivo
Las operaciones inmobiliarias realizadas completamente en efectivo por más de USD 300.000 y sin préstamo hipotecario pueden activar reportes automáticos. Estas transacciones son consideradas de alto valor y, en determinados casos, deben informarse a las autoridades para verificar el origen del dinero y el cumplimiento de las obligaciones fiscales.
El seguimiento se realiza a través de organismos como la red de control financiero del Tesoro y el Servicio de Impuestos Internos (IRS), que cruzan datos con registros inmobiliarios y bancarios.
Esta regla seguirá vigente hasta el 28 de febrero de 2026 y se aplica en áreas de alto volumen como:
- California
- Florida
- Nueva York
- Texas
- Nevada
- Massachusetts
- Washington
- Illinois
- Colorado
- Connecticut
- Maryland
- Virginia
- Hawái
- Distrito de Columbia
¿Qué pasa con todos los que posterguen este trámite?
Si el comprador no completa la documentación requerida o no justifica el origen de los fondos, las autoridades pueden:
- Solicitar información adicional
- Revisar declaraciones de impuestos
- Iniciar auditorías
- Aplicar sanciones económicas si detectan inconsistencias