Muchos contribuyentes creen que un ingreso chico “no se nota” o que el IRS no tiene forma de enterarse. En realidad, ocurre lo contrario: la agencia recibe una copia de buena parte de los ingresos de cada persona antes incluso de que presente su declaración, y los cruza de forma automática. Cuando los números no coinciden, el sistema lo detecta y envía un aviso reclamando la diferencia.
IRS tiene una copia de todos los ingresos de las personas y los cruza automáticamente con las declaraciones
IRS no depende solo de lo que cada uno declara. Terceros, ya sea empleadores, bancos, plataformas y otros pagadores, están obligados a informarle los pagos que hacen y a enviarle una copia de los formularios correspondientes: el W-2 del empleo, los distintos 1099 por trabajos independientes, intereses bancarios, inversiones y otros ingresos. Es decir, antes de que la persona presente su declaración, la agencia ya tiene registrado buena parte de lo que cobró.
Para comparar esa información, el IRS usa un sistema automático llamado Automated Underreporter (AUR). Ese programa confronta lo que el contribuyente declaró con lo que le informaron los terceros. Cuando aparece una diferencia. por ejemplo, un ingreso que figura en un 1099 pero no en la declaración, el caso queda marcado, y un examinador lo revisa antes de que se emita cualquier aviso. Así, lo que muchos suponen “invisible” queda expuesto apenas hay un formulario que respalde ese ingreso.
Cómo reclama la diferencia cuando detecta ingresos no declarados
El resultado de ese cruce, cuando hay una discrepancia, es un aviso conocido como CP2000. No se trata de una auditoría formal, sino de una propuesta de ajuste. El aviso le muestra al contribuyente lo que él declaró, lo que informó el tercero y el cambio que el IRS propone, que puede significar más impuesto a pagar (o, en algunos casos, incluso un reembolso). No es una multa automática ni una factura definitiva, sino una propuesta a la que hay que responder.
Aunque no sea una auditoría, el CP2000 tiene consecuencias concretas. Si corresponde pagar más impuesto, se suman intereses, que se calculan desde la fecha de vencimiento original de la declaración y siguen corriendo hasta saldar la deuda; también pueden aplicarse multas. El contribuyente tiene, por lo general, 30 días desde la fecha del aviso para responder. Si no responde, el IRS avanza con una notificación formal de deficiencia, un paso más serio del proceso de cobro.