El IRS puso en marcha una ofensiva dirigida a un grupo muy específico: las personas de altos ingresos que, pese a ganar mucho dinero, dejaron de presentar su declaración de impuestos. La agencia va caso por caso tras más de 125,000 contribuyentes que superan los 400,000 dólares de ingresos anuales y que no declararon durante años.
IRS investiga uno por uno a las personas que ganan más de US$400,000 y no declararon sus impuestos
La iniciativa se lanzó en febrero de 2024 y apunta a los llamados “no declarantes” de altos ingresos: contribuyentes que ganan 400,000 dólares o más por año y que, aun así, no presentaron su declaración de impuestos en uno o varios de los años fiscales que van de 2017 a 2021.
En total, el IRS identificó más de 125,000 de estos casos. No se trata de errores menores ni de diferencias de interpretación, sino de personas con ingresos muy altos que directamente no cumplieron con la obligación de declarar.
Cómo los detecta
La clave está en que el IRS ya sabe cuánto ganaron. La agencia los ubicó gracias a la información que le envían terceros (empleadores, bancos y otros pagadores) a través de formularios como el W-2 y los 1099, que muestran ingresos superiores a los 400,000 dólares.
Es decir, el IRS tiene el registro de esos ingresos aunque la persona nunca haya presentado su declaración; la falta de declaración, frente a esos datos, es lo que enciende la alarma.
En qué estado están las investigaciones hoy
Según los datos más recientes disponibles, la situación es de reactivación. Tras las demoras detectadas, el IRS volvió a poner en movimiento a comienzos de 2026 los expedientes de alta prioridad que habían quedado frenados, y el atasco de casos a la espera de ser asignados para el cobro venía bajando hacia fines de 2025.
Aun así, en la última medición una porción muy grande de los casos todavía no estaba resuelta, sin declaración presentada ni impuesto determinado, de modo que el grueso del trabajo sigue pendiente.
En paralelo, el IRS afirma estar ampliando la persecución de los no declarantes apoyándose cada vez más en el análisis de datos, la automatización y la inteligencia artificial para seleccionar y priorizar expedientes.