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Mientras los fuegos artificiales iluminan el cielo de Estados Unidos en la noche del 4 de julio, otro fenómeno brilla con más fuerza en el horizonte: Venus.

El planeta se convierte en la “Estrella de la Tarde” y se distingue a simple vista apenas se oculta el sol, sin necesidad de telescopio ni equipo especial.

Venus se acerca a su máxima elongación este, el punto en el que se aleja más del Sol visto desde la Tierra. Eso explica por qué permanece visible durante casi dos horas después del atardecer y se ubica como el objeto más brillante del cielo nocturno en julio.

¿Por qué Venus se destaca en el cielo del 4 de julio?

Venus brilla con una magnitud de aproximadamente -4, un nivel de luminosidad que supera al de cualquier estrella. A diferencia de las estrellas, el planeta no titila: su luz es estable y compacta, lo que facilita identificarlo incluso desde zonas urbanas con contaminación lumínica.

El fenómeno se extiende durante todo julio, pero el 8 y 9 aparece junto a Regulus, la estrella más brillante de la constelación Leo, lo que sirve como referencia visual para ubicarlo con mayor precisión.

Para reconocerlo en el cielo, hay algunas señales clave:

  • Un punto blanco muy brillante, bajo en el horizonte oeste
  • Visible hasta dos horas después de la puesta del sol
  • Brillo estable, sin parpadeo, a diferencia de las estrellas
  • Con binoculares o telescopio pequeño se distingue su forma de creciente
Venus brilla con una magnitud de aproximadamente -4, un nivel de luminosidad que supera al de cualquier estrella.Pixabay

¿Desde qué estados podrá verse este fenómeno?

Venus no es un fenómeno regional: puede observarse desde cualquier estado del país, siempre que el horizonte oeste esté despejado de edificios, montañas o árboles altos. No se necesita viajar a una zona específica para verlo.

La principal condición para una buena observación es alejarse de las luces artificiales de las ciudades. Basta con mirar hacia el oeste entre 30 y 60 minutos después del atardecer del 4 de julio para distinguirlo con claridad, incluso en medio de los festejos.