La posibilidad de sobrevivir bajo los escombros tras un terremoto depende de varios factores que combinan preparación, entorno y estado físico. Aunque no existe un plazo fijo, la mayoría de los rescates exitosos ocurre dentro de las primeras 24 horas posteriores al desastre.
Las Naciones Unidas suelen suspender las operaciones de búsqueda entre cinco y siete días después de un sismo, cuando ya no se registran nuevos rescates con vida. Sin embargo, se han documentado casos excepcionales de personas halladas semanas después bajo las ruinas.
¿Cuánto tiempo puede resistir una persona atrapada bajo los escombros?
El tiempo de supervivencia varía según la posición en la que quedó atrapada la víctima, el acceso a aire y agua, y su estado de salud previo. Contar con un espacio reducido pero con circulación de aire —conocido como bolsa de aire— resulta clave en las primeras horas.
La falta de agua es uno de los mayores riesgos: el cuerpo pierde en promedio más de un litro diario por transpiración y respiración y una pérdida de ocho litros o más compromete la vida. Distintas estimaciones indican que una persona puede resistir sin agua entre tres y siete días, siempre que no existan lesiones graves.
Factores que más influyen en la supervivencia
Entre los elementos que los especialistas destacan como determinantes se encuentran:
- La postura adoptada al quedar atrapado
- El acceso a aire y agua
- El clima y la temperatura del entorno
- El estado físico y las lesiones previas
- La rapidez de la respuesta de los equipos de rescate
¿Qué se puede hacer para aumentar las probabilidades de sobrevivir bajo los escombros?
Adoptar la postura de agacharse, cubrirse y sujetarse durante el sismo ayuda a generar un espacio de aire y reduce el riesgo de aplastamiento. Refugiarse bajo muebles resistentes, como escritorios o mesas, mejora notablemente las chances de quedar en una zona con margen de rescate.
La fortaleza mental también cumple un rol central: mantener la calma permite ahorrar energía y oxígeno, mientras que el pánico acelera el agotamiento físico. Tras el rescate, la atención médica inmediata es indispensable, ya que el síndrome de aplastamiento —causado por toxinas liberadas al retirar los escombros— puede resultar mortal incluso después de haber sobrevivido.