El presidente Yamandú Orsi presentó este martes un nuevo plan nacional para atender a las personas que viven en la calle, al reconocer que la problemática aumentó en la última década y que las respuestas vigentes no fueron suficientes para resolverla.
En una conferencia de prensa, Orsi afirmó que la cantidad de personas en situación de calle se triplicó en diez años y subrayó la necesidad de dimensionar correctamente el fenómeno. “No son cientos o miles, es un problema mucho más grande y los números así lo indican. En una década la gente viviendo en calle se triplicó”, dijo el mandatario, y añadió: “Ese número ha crecido, hemos pasado quienes estamos en los gobiernos y el número creció”.
El presidente explicó que, en su análisis previo, buscó identificar “la verdadera dimensión de la situación” y las causas que la originan. Entre los factores mencionados destacó el paso por sistemas de privación de libertad: “El haber sido privados de libertad es una condición, el 60% pasó por la cárcel o el INISA”. Además vinculó la emergencia al consumo problemático de drogas y a la presión del narcotráfico en determinados barrios, que obliga a muchas personas a desplazarse sin contar con redes de contención.
Orsi defendió una mirada multidimensional del problema: “Hay que reconocer que quienes están viviendo en calle hoy no son todos iguales. Hay una preponderancia de salud y de salud mental. Hay que reconocer que este es un problema de seguridad, sin duda, es de salud, es de vivienda, es un problema social”. En ese marco, destacó que las políticas deben combinar respuestas en salud mental, adicciones, vivienda y seguridad.
El presidente recordó que el Ejecutivo ya dispone de mecanismos —entre ellos la aplicación de la ley de faltas y la internación compulsiva— y que estas herramientas no perderán vigencia. Asimismo señaló que el gobierno aplicó el último invierno un plan de emergencia para atender la situación en la temporada más crítica, y que la nueva iniciativa apunta tanto a medidas inmediatas como a soluciones de fondo.
Orsi asumió la herencia de políticas públicas de administraciones anteriores: “No digo que estemos inventando nada. Muchas cosas ya se inventaron y los sucesivos gobiernos han aumentado las respuestas pero somos conscientes de que no se pudo solucionar”. Pese a eso, afirmó que el objetivo del nuevo plan es reducir la cantidad de personas en calle, aunque admitió que “seguramente no se llegue a una solución total, sin personas en la calle”.