En medio de la presión política de la oposición para que adopte una decisión inmediata por el déficit hídrico, el gobierno de Yamandú Orsi reafirmó que resolverá una declaración de la emergencia agropecuaria en base a informes científicos y con la participación de todos los sectores involucrados.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) realizó ayer la primera reunión de trabajo para el seguimiento de la situación hídrica, con el objetivo de sistematizar información y evaluar el impacto real de la falta de lluvias antes de definir medidas excepcionales.
Por su parte, la directora del Instituto Uruguayo de Meteorología (INUMET), Madeleine Renom, explicó que actualmente la situación no es considerada como sequía agronómica.
El subsecretario de la cartera, Matías Carámbula, señaló que el grupo volverá a reunirse el próximo martes 13 y destacó que el proceso de discusión incluirá a varias gremiales de productores.
Carámbula detalló que también se coordinará con los gobiernos departamentales de las zonas afectadas y que se sumará al Ministerio de Defensa, debido a su capacidad logística para intervenir en escenarios como la eventual distribución de agua.
El subsecretario explicó que las definiciones políticas deben estar respaldadas por aportes científicos y técnicos. “Es importante ser finos en identificar las regiones afectadas”, dijo Carámbula y precisó que no todas las zonas ni todos los rubros productivos enfrentan el mismo nivel de impacto.