El Gobierno continúa dándole rienda suelta a la impresión de billetes. Tras el revés electoral que sufrió en septiembre, apunta a inundar la calle de pesos para así incrementar sus posibilidades en los comicios legislativos que se celebrarán dentro de poco más de tres semanas.
Pero ante los altos niveles de inflación, se ve forzado a apretar especialmente la reproducción de los billetes de $ 1000.