Dejar de consultar la opinión del trabajador, prescindir de él en nuevos proyectos y restringir el acceso a la información son algunas de las señales que las empresas dan cuando van a echar a un empleado.
Los datos se desprenden de la última encuesta de Bumeran'Red flags, señales de que están por despedir', en la que participaron 336 profesionales de Recursos Humanos de la región: 113 de la Argentina, 38 de Chile, 92 de Ecuador, 52 de Panamá y 41 de Perú.
En el estudio, que explora cómo actúan los especialistas cuando van a desvincular a un talento, el portal online de empleos planteó distintos interrogantes como: ¿Dejan de sumarlo a nuevos proyectos? ¿Le dan tareas más difíciles? ¿Limitan su acceso a la información? Así, los expertos revelan indicadores que dan cuenta de que podría aproximarse un despido.