

Los procesos de adecuaciones de las empresas alcanzadas por la Ley de Medios, marcan el apego a la norma positiva que fuera declarada constitucional por voto divido del Máximo Tribunal de Justicia de la Nación, pero también inician un camino con destino contrario a la convergencia tecnológica y hacia un mayor grado de ineficiencia en la prestación de los servicios.
En efecto, probablemente la semana entrante la Afsca resuelva la aceptación de las presentaciones de las empresas como Grupo Clarín, Supercanal Holding, Editorial La Capital, entre otras, en relación a los procesos de adecuación a la Ley de Medios en los términos de los artículos 161.
Fundamentalmente dichos procesos de adecuación, tendrán como fin la separación o desmembramiento de unidades de negocios, que no deberán guardar relaciones jurídicas, económicas y técnicas, entre sí.
Esto evitará más allá de la posibilidad de arrendamiento de infraestructura, mantener economías de escala, que permitan una posibilidad concreta de competencia efectiva entre radiodifusores, empresas de telecomunicaciones y plataformas satelitales.
En un informe recientemente publicado por Netflix, la Argentina tiene uno de los peores servicios de velocidad en internet, y con la eficiente adecuación que lleva adelante el AFSCA, es probable que no solamente el mismo no mejore, sino que además se lo vea encarecido y empeorado, dado que cada día quedará más lejos el proceso de mayor competitividad del sector de la radiodifusión, con el sector de las telecomunicaciones, en el marco de la moderna hoy casi antigua convergencia tecnológica.
Pero esto, no será problema de la Corte Suprema o de la Afsca en su condición Institucional, sino de los ciudadanos de a pie, incluyendo a los integrantes de ambos cuerpos del Estado Nacional mencionados en su condición usuario, que tendremos menos servicios y más caros; cada día que se retrasa el avance de la tecnología y su correlación en cuanto a la convergencia aplicada a los servicios, lo que indudablemente redundará en mayores costos, aunque no se aumenten los precios del servicio, de modo que seguiremos en el proceso de retraso. Al respecto, basta con pensar que los países vecinos tienen más rápida y mejor prestación de internet y los celulares por lo menos les andan con 3 G/4 G -perdón, aclaro, literalmente les andan.
Seguramente la división en unidades de negocios o empresas diferentes que se ajustan a la multiplicidad de las licencias que determina el artículo 45 de la Ley de Medios, sea lo que la norma indica y lo que la mayoría de la Corte reconoció como constitucional. Ahora bien, ello también demostrará lo errados que están esos principios, cuando no tengamos mejores servicios y a menor costo, sino solo empresas más chicas que no podrán competir con los jugadores del mundo moderno y convergente.










