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Después de doce meses marcados por la contracción de las ventas y la pérdida del poder adquisitivo, el consumo masivo muestra signos de reactivación. Según el informe Shopper Day 2025, elaborado por Kantar, el 61% de las categorías analizadas registró crecimiento en volumen durante el primer bimestre del año. Además, un 42% de los consumidores cree que su situación económica mejorará, lo que abre una ventana de oportunidad para el sector minorista.

Las grandes cadenas de supermercados ajustan sus estrategias para adaptarse a un consumo que empieza a moverse, aunque todavía con diferencias entre sectores.

Promociones como anzuelo

Las promociones dejaron de ser un recurso ocasional para convertirse en una herramienta de supervivencia comercial. Desde ChangoMas aseguran que las acciones más efectivas fueron las que ofrecieron beneficios concretos e inmediatos, como descuentos directos, 2x1, cuotas sin interés y rebajas especiales para pagos con billeteras virtuales.

Estas estrategias funcionan particularmente bien en rubros de alta rotación como almacén, limpieza, perfumería y productos de cuidado personal. Eventos como la "Noche de Ofertas", jornadas de descuentos concentradas en fechas específicas, lograron captar el interés de los consumidores y dinamizar las ventas en momentos puntuales.

El regreso de los productos frescos

En las tiendas de DIA, las categorías que mostraron mejor desempeño durante el primer trimestre fueron frutas, verduras, lácteos y carnes. Estos productos responden a un consumo inmediato y más planificado, donde el cliente busca calidad y precio sin resignar lo esencial. Según la cadena, aunque el ticket promedio se mantuvo bajo, se notó una mayor frecuencia de compra, lo que habla de una lógica de gasto más controlada pero persistente.

Además, reforzó sus acuerdos con proveedores nacionales, especialmente pymes, para sostener una oferta de productos frescos. Esto les permite fortalecer su marca propia, un segmento que gana terreno en contextos de incertidumbre económica, cuando el consumidor está más dispuesto a probar alternativas si el precio lo justifica. También apuesta a herramientas de fidelización como el programa ClubDia, que reúne a más de 4 millones de clientes activos y permite segmentar promociones y descuentos según el historial de compra y el perfil del consumidor.

Más surtido, mejores precios y financiación

La estrategia de ChangoMas gira en torno a surtido, accesibilidad y financiación. La cadena amplió su portafolio de productos, con más marcas líderes y trabajó en ajustar su logística para garantizar abastecimiento. Además, fortaleció los beneficios del programa MasClub, que ya tiene alcance nacional y permite ofrecer descuentos segmentados por perfil de cliente.

En las góndolas también reaparecieron productos que durante 2024 habían perdido lugar por ser considerados prescindibles. El informe de Kantar muestra que categorías como yogures descremados, margarinas, tratamientos capilares y enjuagues bucales volvieron a crecer. El fenómeno refleja un leve giro en la percepción del gasto: muchas familias comienzan a reintroducir hábitos que habían sido postergados, pese al consumo moderado.

Un consumidor más exigente y selectivo

La búsqueda de promociones no significa únicamente una forma de ahorrar, sino que se transformó en un criterio que determina dónde compran, qué marca eligen y cuándo lo hacen. Según el informe, el 65 % de los hogares argentinos declaró que su principal estrategia para cuidar el bolsillo es aprovechar descuentos y beneficios.

Además, un 45 % reconoció que dejó de comprar marcas que antes formaban parte de su rutina de consumo. Esta resignación forzada empujó a muchas empresas a rediseñar su propuesta de valor. Las cadenas, por su parte, responden con promociones cruzadas, programas de puntos y descuentos personalizados, en un intento por sostener el volumen sin deteriorar la rentabilidad.

El consumo repunta con desigualdad

Aunque el consumo empieza a dar señales de recuperación, los beneficios no se distribuyen de manera uniforme. El informe de Kantar revela que los niveles socioeconómicos medio y alto incrementaron su consumo un 10% durante el primer bimestre de 2025. En cambio, entre los hogares de menores ingresos, solo el 5% de las categorías mostró crecimiento.

En los niveles más altos, hay una recuperación del deseo de compra y una búsqueda por volver a consumir productos vinculados al disfrute, el bienestar o la salud. En los segmentos más vulnerables, en cambio, el foco sigue puesto en lo esencial: alimentos, limpieza, higiene personal y precios bajos.