El verano pasado y con 101 años, David estuvo en Buenos Aires, viendo amigos y arte. Fue el mayor coleccionista de la rica familia, y para el Chase Manhattan Bank reunió una colección de más de 36000 obras. En su penthouse de la calle 65, tenía la mayoría de sus obras preferidas y otras tantas en su oficina de Madison Ave.. Con gran criterio, Christies expuso alguna de las obras a vender en Hong Kong el pasado noviembre y ahora las llevará a Londres, Beijing, Los Angeles y Shangai.
La tentación será enorme para museos y coleccionistas. Las dos colecciones que recaudaron mayores ventas fueron las de Yves Saint Lauren y la de A. Alfred Taubman, que recaudaron aproximadamente u$s 400 millones. Esta colección, como mínimo, duplicará dichas sumas y algunos sostenemos que superará los mil millones. El dinero irá para diez instituciones elegidas por Rockefeller: The Americas Society, que financió toda su vida, (también fue Amalita Fortabat una de sus principales auspiciantes, debido a que eran muy buenos amigos), la Universidad de Harvard y el MOMA de Nueva York, entre otras entidades. Siempre escuchó el asesoramiento de los expertos y durante 80 años compró maravillas. En su departamento, también tenía una gran obra de nuestro querido Cesáreo Bernaldo de Quirós, y cuando hicimos una exposición en Hammer Galleries, adquirió otras obras de autores argentinos. En vida donó muchísimas obras a diferentes museos e instituciones y rara vez vendió alguna. Cuando lo hizo, fue con gran éxito. Compró en 1960 un Rothko en u$s 10.000 y en el 2007 lo vendió en u$s 72 millones, cuando se lo informaron simplemente dijo: "no está mal".
Hay 1600 lotes de pinturas y esculturas, y además se venderán porcelanas, joyas de su mujer Peggy, muebles, carruajes y demás objetos que poseían. Entre las pinturas se destaca un bellísimo desnudo de Picasso, realizado en París en 1905 y que fuera de la colección de Gertrude Stein, estimado en u$s 70 millones pero que superará los u$s 100 millones. Una "Odalisca" de Henri Matisse realizada en Niza, está estimado en optimistas u$s 50 millones, pero en éste mercado en alza y con la procedencia que trae, quizás se venda incluso en más y sería la obra de mayor precio del artista. Unos típicos nenúfares de Monet se estiman en u$s 35 millones. Estaban en la escalera de su casa junto a un maravilloso Juan Gris, que creo, será récord.
Otro cuadro del cubista era el principal en su escritorio del banco y según me confesó su preferido, era un enorme Sam Francis que no entraba allí y debió ponerlo en la sala de conferencias. También será récord un lindísimo y luminoso Paul Signac, unas pequeñas rosas de Édouard Manet, que tienen una alta cotización de u$s 7 millones, un Seurat también será récord.
Buen precio llevará el Miró de 250 cm. de largo, un típico Renoir andará en los u$s 10 millones, y también hay obras de Gauguin, Monet, un bellísimo Corot de Venecia, y un fabuloso Eugène Delacroix de un tigre jugando con una tortuga, que creo, superará los u$s 10 millones.
Entre los norteamericanos se destacan obras de Georgia OKeeffe, un retrato de Washington por Gilbert Stuart que presidía su comedor, un bellísimo Edward Hopper, un típico Hommer y otros tantos. Mi preferido es una acuarela de Maurice Brazil Prendergast, realizada en Roma, que será definitivamente récord. Algunos otros Picassos, uno de Kooning, una gran obra de Alexander Calder, y un importante Diego Rivera con gran influencia de Matisse que sin duda le gustará a Eduardo Constantini. Un gran hombre, un genial y ecléctico coleccionista, y sobre todo, generoso.