Delicity fue pionera en la combinación de cafetería y panadería a mediados de los 80 y llegó a tener 70 locales pero, en los últimos años, fue perdiendo terreno en el competitivo negocio gastronómico frente a las nuevas cadenas y a la llegada de jugadores extranjeros.
Sin embargo, sus dueños están ahora en pleno proceso de relanzamiento de la marca: acaban de remodelar siete de sus sucursales en Capital Federal, Gran Buenos Aires y Córdoba con una inversión de $ 1,5 millón y planean la apertura de cinco locales más para 2014.
Con este plan de crecimiento, los socios estiman incrementar la facturación en un 25 por ciento. Para el año próximo también relanzarán su programa de franquicias, que había quedado congelado. Para los franquiciados, ingresar al negocio demanda una inversión inicial aproximada de $ 400,000 que puede llegar hasta $ 700.000 dependiendo de la ubicación y superficie del proyecto.
Por otro lado, la cadena viene incorporando nuevos productos como rolls, bagels y croissants especiales.
La marca es reflotable. Cuando nació rompió con el negocio de las panaderías con algo muy novedoso. Hoy empieza una nueva etapa donde el desafío es que la marca sea atractiva con toda la cantidad de cadenas nuevas y las que han venido de afuera, señaló Santiago Pichon Riviere, quien compró la cadena hace tres años junto a cuatro socios.
Hoy cuenta con 29 locales; 15 en Córdoba, 14 en Capital Federal y una en el shopping Unicenter, de los cuales 26 son franquicias.
La marca enfrenta una fuerte competencia con cadenas como Havanna, Café Martínez, The Coffe Store o las internacionales Starbucks y la recién llegada Le Pain Quotidien.
La cadena es muy fuerte en Córdoba porque tuvo un desembarco temprano y ganó rápidamente el mercado. Hoy sigue siendo líder. Ahí vemos una oportunidad importante, explicó Pichon Riviere.
Delicity fue creada por la familia Eisler en 1986 su primer local fue el de Juncal y Coronel Díaz y una década después pasó a manos de la multinacional Pillsbury, que finalmente fue comprada por otro grupo global, General Mills. En 2010 fue adquirida por un grupo de socios, entre ellos Santiago Pichon Riviere y Diego Solá Prats, que con el grupo New Delicity también son dueños de la cadena gastronómica Tentissimo, con 16 locales y mucha presencia en los shoppings. También poseen una planta de fabricación de panificados que, además de abastecer a Delicity, es proveedora de otras empresas, como supermercados Jumbo, Disco y Vea.
La facturación de los locales de Delicity se reparte en partes iguales entre la cafetería y los productos para llevar (take away). Como prueba piloto, además, uno de sus locales propios ubicado en Julián Alvarez y Santa Fe incorporó un sector donde se comercializan los helados de la cadena Yogurísimo, de un joint venture entre New Delicity y Danone.