Vaca Muerta avanza hacia una nueva etapa, con mayor escala productiva, proyectos orientados a la exportación y un creciente interés internacional por el shale argentino. En ese escenario, Marcos Bulgheroni puso el foco en la variable que, según planteó, será determinante para sostener ese proceso: el precio internacional del petróleo.
“El punto número uno es el precio del barril. Hoy más que nunca incide en este futuro”, afirmó el CEO de Pan American Energy (PAE), al referirse a las condiciones necesarias para el desarrollo de la principal formación no convencional del país.
La definición se da en un contexto de mayor actividad en la cuenca, con proyectos vinculados a exportaciones de gas y petróleo y un escenario internacional atravesado por tensiones geopolíticas que impactan en el mercado energético. Bulgheroni señaló que la evolución del precio del crudo tendrá incidencia directa en el ritmo de inversiones y en la expansión de la producción.
Lo dijo durante la presentación de Vaca Muerta. Tesoro y faro para la Argentina, el nuevo libro de Jorge Augusto Sapag, exgobernador de Neuquén. El empresario también mencionó la macroeconomía como un factor relevante. Indicó que la estabilidad es una condición necesaria para sostener proyectos de largo plazo, en una industria que requiere inversiones intensivas y previsibilidad en las reglas de juego.
El modelo que sostiene el desarrollo
En su exposición, Bulgheroni hizo referencia al esquema que permitió el desarrollo de Vaca Muerta en los últimos años y sostuvo que ese modelo debe mantenerse. “Lo que hay que hacer es no cambiar”, afirmó.
Según explicó, el avance del no convencional se apoyó en una dinámica de trabajo que involucró a empresas, gobiernos y sindicatos, y que permitió coordinar decisiones en un sector con múltiples actores. Ese funcionamiento es uno de los factores que explican el crecimiento de la actividad en la cuenca.
El ejecutivo repasó el punto de partida de la industria y señaló que el desarrollo del shale se dio en un contexto marcado por el agotamiento de los recursos convencionales. “Había problemas existenciales”, sostuvo, en relación con la situación que atravesaba el sector en ese momento.
Frente a ese escenario, indicó que la industria avanzó con desarrollos no convencionales basados en tecnología y en la búsqueda de soluciones frente a un contexto adverso. Ese proceso implicó la necesidad de generar acuerdos, atraer inversiones y sostener una estrategia de largo plazo.
El salto exportador
El análisis de Marcos Bulgheroni se da en paralelo al avance de proyectos que buscan posicionar a la Argentina como exportador de energía.
La compañía lidera Southern Energy, el consorcio integrado junto a YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, que impulsa el desarrollo de gas natural licuado (GNL). El proyecto prevé comenzar a exportar a partir de 2027, con la instalación de buques de licuefacción frente a la costa de Río Negro y una inversión que, en distintas etapas, superará los u$s 15.000 millones.
En una primera fase se prevé la llegada del buque Hilli Episeyo, mientras que en una segunda etapa se sumaría una nueva unidad de licuefacción y un gasoducto dedicado desde Vaca Muerta.
Ese desarrollo ya empezó a mostrar avances concretos en la comercialización. El consorcio firmó un acuerdo con la estatal alemana Securing Energy for Europe para exportar alrededor de 2 millones de toneladas anuales durante ocho años a partir de fines de 2027, lo que permitirá cubrir gran parte de la capacidad inicial del proyecto.
En paralelo, la empresa también avanzó en la exportación regional de gas. Firmó acuerdos para abastecer a Uruguay a través del Gasoducto Cruz del Sur y analiza alternativas para ampliar el suministro hacia Brasil, uno de los mercados con mayor potencial de demanda en la región.
A ese desarrollo se suma una estrategia de diversificación de recursos. En 2025, PAE confirmó la presencia de shale gas en Cerro Dragón, su principal yacimiento en Chubut, e inició un plan piloto de inversión para avanzar en el no convencional fuera de Vaca Muerta.
Durante la presentación, Bulgheroni también se refirió a la etapa actual de Vaca Muerta y planteó que el desafío se traslada ahora a la escala del desarrollo. El ejecutivo señaló que la magnitud de las inversiones necesarias para expandir la producción y avanzar en proyectos de exportación no tiene antecedentes en la Argentina.
En ese sentido, mencionó la necesidad de facilitar el acceso al financiamiento para sostener el crecimiento de la actividad, en un contexto en el que el desarrollo de infraestructura y la ampliación de la capacidad productiva requieren capital de largo plazo.
El empresario también hizo referencia al desarrollo del no convencional en Estados Unidos y señaló que ese mercado empieza a mostrar un grado de madurez, con menos espacio para crecer en comparación con años anteriores.
En ese escenario, sostuvo que la Argentina cuenta con condiciones para posicionarse en el mercado global. “No hay otro lugar en el mundo, salvo Canadá, que tenga la dimensión, la importancia y la madurez que tiene la cuenca argentina”, afirmó.
En ese sentido, señaló que las empresas internacionales empiezan a mirar a la Argentina como una alternativa para desarrollar este tipo de recursos. Al mismo tiempo, insistió en la necesidad de sostener el esquema que permitió el desarrollo de Vaca Muerta en los últimos años. “Esto trasciende los gobiernos”, afirmó.