La reciente adhesión de Toyota Argentina al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) marcó un hito en el país: se trata de la primera automotriz en acceder al beneficio, con una inversión proyectada de u$s 1341 millones.
En ese escenario, Gustavo Salinas, presidente de la compañía en Argentina, habló sobre la decisión de profundizar la producción en su planta de Zárate y las perspectivas para el mercado local.
En una entrevista con Cuentas Claras, en El Cronista Stream , el ejecutivo sostuvo que el ingreso al programa facilitará la posibilidad de desembolsos de gran escala. “Vimos que el RIGI nos daba una oportunidad para poder pensar en una inversión de magnitud relevante, que tiene que ver con todo lo que son las nuevas tecnologías”, afirmó.
Según precisó Salinas, el RIGI permitirá a la automotriz sumar líneas de producción con tecnologías electrificadas que actualmente no se fabrican a nivel local. Este esquema, detalló, habilitará la fabricación de nuevos modelos que adopten “variantes híbridas, híbridas enchufables, 100% eléctricas” o aquellas innovaciones que surjan en el corto plazo.
Competencia con China y estrategia para sumar nuevos mercados
Respecto al desembarco de competidores como China, Salinas consideró saludable el aumento de la oferta: “La competencia siempre es exigente y es necesaria porque te obliga de alguna manera a dar mejores productos y servicios”, indicó.
El presidente de la filial marcó que en la Argentina la presencia de marcas chinas se percibe como novedad debido a que en los últimos dos años la apertura importadora cambió drásticamente el escenario, pero, en realidad, en los mercados del resto del mundo se trata de un fenómeno asentado.
“Argentina forma parte de la oferta que hay en el mercado y, de alguna manera, nos exige a todos brindar no solo mejores productos, sino también mejores servicios”, argumentó.
En paralelo, Salinas trazó un mapa sobre los obstáculos que enfrenta el sector. A su juicio, la inserción exterior no puede limitarse a la compra de bienes terminados: “El desafío que tenemos nosotros en la Argentina en general, y específicamente en la industria automotriz, es la integración al mundo, pero pensada como un concepto amplio, no solo desde la importación”.
Destacó que Argentina hoy es el cuarto productor mundial de pick-ups de una tonelada, solo detrás de China, Estados Unidos y Tailandia. A pesar de eso, subrayó que para sostener esa posición se debe encarar una integración amplia con el mundo y elevar la productividad.
A modo de síntesis, Salinas aseguró que el gran reto consiste en ir reduciendo “el famoso costo argentino y la mochila de piedras con la cual todavía se carga producir” en el país.