La situación de Granja Tres Arroyos es cada vez más delicada. La avícola resolvió cerrar por tiempo indeterminado su planta “La China”, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Allí habían sido trasladados los trabajadores de Becar, la otra operación que la empresa tenía en la provincia y que dejó de funcionar a fines de 2025.
La decisión se produjo en medio de la escalada del conflicto sindical que la compañía enfrenta desde comienzos de año. En enero, la actividad ya había quedado paralizada durante más de 10 días por un cese de tareas.
Ahora, la empresa suma atrasos en el pago de salarios: aún debe el 70% de la segunda quincena de abril y la totalidad de la primera quincena de mayo a cerca de 900 empleados.
“Granja Tres Arroyos anuncia que ha decidido cerrar por tiempo indeterminado su planta de Concepción del Uruguay debido a los constantes conflictos gremiales que paralizaron sus operaciones generando un quiebre en la cadena de producción avícola de la región”, dijo la empresa en un comunicado.
“En la planta de Concepción del Uruguay se registraron en los últimos meses medidas sindicales inflexibles y desproporcionadas que afectaron la previsibilidad operativa, con trabajadores en constante paro, trabajo a desgano y un altísimo nivel de ausentismo, lo que comenzó a generar un conflicto en toda la cadena productiva. Además, se reportaron actitudes violentas y bloqueo por parte de algunos responsables sindicales hacia los trabajadores que manifestaban su voluntad de trabajar para sostener el funcionamiento de la planta y preservar sus fuentes de trabajo”, agregó.
Para este miércoles estaba pautada una audiencia en la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos entre representantes de la empresa y los sindicatos que representan a los trabajadores de la planta, pero finalmente se suspendió. Sin una nueva fecha de negociación confirmada, todavía no está definido cómo seguirá el conflicto ni qué impacto tendrá sobre el futuro de la operación en Entre Ríos.
“Luego de agotar todas las instancias posibles de diálogo y ante la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de seguridad para operar, la compañía se vio forzada a tomar la difícil decisión de cerrar la planta por tiempo indeterminado, a la espera de encontrar canales de entendimiento que le permitan continuar con sus operaciones en el futuro”, apuntó el comunicado.
La retracción del negocio de GTA se profundizó en 2024, puntualmente debido al cierre de los principales mercados de exportación por los brotes de gripe aviar. Es que la firma exportaba el 70% de su producción (frente al 30% actual) a más de 60 mercados. En ese contexto, ingresó en un proceso preventivo de crisis y comenzó a implementar un programa de retiros voluntarios y despidos.
Esta situación derivó en una contracción financiera y falta de liquidez que impactó en el normal funcionamiento de sus plantas productivas y en el incumplimiento de sus obligaciones como el pago a proveedores y salarios. Así, en 2024, la compañía cerró la planta de Tristán Suárez y en noviembre del año pasado hizo lo mismo con la planta Becar en Entre Ríos.
Actualmente, el estado financiero de la firma es crítico: según registros del Banco Central, la empresa acumula $ 36.942 millones en cheques rechazados y una deuda bancaria de $ 51.763 millones. Propiedad de la familia Grazia, Granja Tres Arroyos tiene más de 65 años en el país y llegó a cubrir el 40% de las exportaciones avícolas argentinas.
Para ordenar parte del abultado pasivo, en febrero de este año, la compañía acordó transferir a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) el inmueble que tiene de Avex -una de las empresas del grupo- en Río Cuarto. La transacción incluyó tres plantas y 10 granjas, sin perder la operatividad ni el uso del bien. De tal modo, toda la operación del negocio continuará en manos de la empresa.
El entendimiento contempla, además, una opción de recompra del predio en los próximos años, siempre que la empresa logre estabilizar su situación financiera.