Tras presentar el plan de acción exigido por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), Flybondi fue habilitada a continuar operando con normalidad. Según informó el organismo, la compañía “cumple con las exigencias de la normativa vigente en materia de seguridad operacional” y mantiene garantizadas las condiciones necesarias para desarrollar sus operaciones.
No obstante, también informó que le labró dos nuevas actas de infracción por incumplimientos vinculados a más de 20 vuelos en junio y a más de 100 vuelos en julio.
Hasta el momento, el organismo ya aplicó multas por $ 54,7 millones en el marco de 38 actuaciones y mantiene abiertos 22 sumarios que podrían derivar en sanciones superiores a los $ 450 millones.
Además, la ANAC señaló que continúa el intercambio técnico con la empresa y que sigue analizando la programación prevista, en el marco de las tareas de supervisión y fiscalización que realiza sobre sus operaciones.
Flybondi presentó su plan de acción al Gobierno
La semana pasada, el Gobierno intimó a Flybondi a presentar un plan para regularizar sus operaciones, luego de que la aerolínea cancelara más del 74% de los vuelos programados para julio mientras continuaba comercializando pasajes.
En ese documento, la compañía debía precisar con cuántas aeronaves prevé operar y detallar la cantidad de pasajes comercializados en función de esa capacidad, con el objetivo de verificar que la programación de vuelos resulte consistente con los recursos disponibles.
Mientras tanto, la situación de Flybondi también se complicó en Brasil. Las autoridades de ese país le prohibieron la venta de pasajes para las rutas a Río de Janeiro, Florianópolis, Maceió y Salvador, además de impedirle ampliar su red de operaciones por no responder a los requerimientos de información.
La decisión se tomó tras constatarse que la compañía había cancelado el 79% de los vuelos previstos hacia Brasil entre el 1° y el 27 de julio.
De acuerdo con datos de la plataforma Failbondi, que monitorea diariamente la operación de la aerolínea, en junio Flybondi logró concretar apenas 803 de los 2626 vuelos programados, el equivalente al 30,6% del total. La situación se agravó en julio, cuando canceló cerca del 75% de los servicios previstos.
Pese a este nivel de interrupciones, la empresa siguió vendiendo pasajes. En paralelo, suspendió a sus tripulaciones hasta el 30 de septiembre.
A las dificultades operativas se suman los problemas financieros. Según registros de la Central de Deudores del Banco Central, Flybondi acumuló en julio cuatro cheques rechazados por un total de $559 millones. Asimismo, mantiene obligaciones pendientes con la ANAC, la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) e Intercargo, por lo que se incorporó a un plan de pagos para regularizar esas deudas.