El sistema de franquicias continúa siendo una de las principales alternativas de inversión ya que se trata de marcas consolidadas y esquemas operativos estandarizados.
Dentro de ese segmento, las cadenas de cafeterías mantienen un lugar destacado, con distintos formatos de locales, niveles de inversión y plazos de recupero.
En el caso de Havanna instalar un local tradicional, de entre 120 y 150 metros cuadrados, la inversión requerida se ubica en torno a los u$s 250.000, con una facturación mensual promedio de $ 70 millones por local.
La compañía también ofrece formatos para espacios en shoppings, donde la inversión desciende a aproximadamente u$s 180.000, mientras que para locales de mayor escala, de alrededor de 200 metros cuadrados, el desembolso asciende a 300.000 dólares.
En todos los casos, la inversión inicial incluye el fee de ingreso, el pedido inicial de mercadería, la obra civil, además del equipamiento y mobiliario necesarios para operar bajo los estándares de la marca. El esquema operativo contempla, además, un abastecimiento semanal de mercadería por parte de la empresa. El retorno estimado de la inversión se ubica entre los 24 y 30 meses.
Actualmente, Havanna cuenta con 290 locales en total en el país (50 propios y 240 franquicias).
Otra de las cadenas con fuerte presencia en el mercado local es Café Martínez, que también desarrolló una estrategia de expansión basada en distintos formatos de franquicia. Hoy, la marca cuenta con 196 locales en la Argentina (20 propios y 176 franquicias).
Para un local tradicional, con atención al público, takeaway y delivery, de aproximadamente 160 metros cuadrados, la inversión necesaria asciende a u$s 175.000, con una facturación mensual promedio de 50 millones de pesos.
En paralelo, también dispone de un formato de stands comerciales de 4x4 metros, pensados para ubicaciones de alto tráfico como shoppings, con una inversión más baja, cercana a los 80.000 dólares. En ambos casos, el monto incluye obra civil, mobiliario, carpintería, herrería, equipamiento y stock inicial.
Según datos de la compañía, el plazo estimado de recupero de la inversión se ubica en torno a los 32 meses, aunque puede variar según el formato elegido y la localización del punto de venta.
En lo que respecta a Bonafide, instalar una franquicia de la marca cuesta alrededor de u$s 175.000 que incluye el canon de ingreso y el stock inicial del local, según indica la Guía Argentina de Franquicias. Actualmente, cuenta con 242 locales en el país, y el recupero de la inversión se sitúa en torno a los 26 meses.















