Tras interrumpir dos de sus plantas debido a un conflicto gremial, la multinacional Cargill, principal exportadora de granos del país, anunció que ayer volvieron a operar los establecimientos ubicados en Villa Gobernador Gálvez, cercano al polo agroexportador de Rosario, y en Bahía Blanca.

Dedicadas a la molienda de granos, las mismas habían sido paralizadas luego de considerar la empresa que no podía garantizar las condiciones de seguridad por las múltiples huelgas producidas por la decisión de despedir a 34 trabajadores, según Cargill, con el objetivo de reemplazarlos por otros perfiles. "La suspensión de las operaciones y de su personal por cinco días obedeció a no poder garantizar las condiciones adecuadas para operar de forma segura, luego de sufrir más de 80 paros sorpresivos e intermitentes en las últimas dos semanas. Confiamos no vernos obligados a sufrir nuevas interrupciones", señaló la compañía a través de un comunicado. Desde la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso habían advertido días atrás que la suspensión afectaba a 400 trabajadores, y que se trataba de un ilegal y arbitrario "lock out".