Durante junio, y desde hace 47 años, la ciudad suiza reúne a los más grandes coleccionistas y galeristas del mundo. Fue creada por el genial marchand Beyeler quien nos dejó uno de los museos más lindos del mundo, y su generosa Fundación Beyeler a 30 minutos del centro, donde se hacen las mejores exposiciones de las que tengo memoria. Hay 40 museos y el de Bellas Artes tiene obras extraordinarias, muchas de ellas propiedad de coleccionistas como Niarchos, que las prestan durante largos períodos.

Las 226 galerías participantes son seleccionadas por un comité de 152 coleccionistas y comerciantes en arte, y con buen criterio apuntan al negocio y a las ventas, sin querer convertirse en los gurúes de las nuevas actividades creativas y descubrir jóvenes valores. Se presentaron obras de 4000 artistas y el monto ofrecido llegó a u$s 3000 millones pero se estima que se las ventas llegaron a u$s 1000 millones. Hace dos semanas se inauguró la feria con un desayuno con champagne en el insólito horario de las 9.30 y galerías, como Gagosian, habían vendido por u$s 50 millones en las primeras cuatro horas.

No apuntan a salir en los diarios con récords de concurrencia, sino con récords de ventas. Los más grandes coleccionistas del mundo participan y algunos consignan obras para que sean vendidas en estas jornadas.

Algunas galerías llevan u$s 100 millones en obras. Todos los grandes artistas del Siglo XX y los contemporáneos están representados, ya sea por su galería o por obras de marchands que las ponen en venta en los stands de las galerías. La estrella de esta edición fue Jean-Michel Basquiat. Había 20 obras, aprovechando el reciente récord de u$s 110 millones de ventas de hace tres semanas. La galería Richard Gray vendió en u$s 14 millones una obra de 2x2 metros. Lo hizo el mismo que la había vendido en 1984 por u$s 4500 cuando era un empleado de Gagosian. La galería Acquavella, una de las cinco más importantes del mundo, con un lindísimo petit-hotel en Manhattan, vendió otro de 150x150 cm titulado Tres delegados. Recaudó u$s 18 millones y el coleccionista Peter Brant, consignó para la venta Baby Boom en u$s 30 millones la obra más cara de la Feria. Arriba de los u$s 10 millones se vendieron unas 20 obras realizadas por Philip Guston, Andy Warhol, Sigmar Polke y otras esztrellas del mercado actual. Lugar para reunirse y alojarse en Basilea, es el Hotel Tres Reyes, pero deberá ser fuera de la época de la Feria, porque no hay lugar por décadas. Los suizos no sólo son grandes banqueros, también son grandes marchands y dan el ejemplo de las estrategias en este cálido mercado.