La selección de Inglaterra quedó eliminada de su propio Mundial y, al margen de la humillación deportiva que esto significa para el país que, justamente, inventó este deporte, su prematura salida tendrá un enorme impacto económico, con perjuicio para restaurantes, bares, comercios, hoteles, puestos de merchandising, televisación, etcétera. Se estima que las pérdidas rondarán los 3500 millones de libras esterlinas (unos u$s 5.346 millones) Y, de hecho, en los locales de artículos deportivos ya es posible conseguir las camisetas de Inglaterra a precios rebajados.
Entre los auspiciantes, derechos de televisión y pubs, el diario Daily Mail calcula unos 6 millones de libras (u$s 9,1 millones) menos de ingresos por cada encuentro que iba a disputar el conjunto local. De hecho, los avisadores de ITV, la cadena con los derechos de transmisión en todo el Reino Unido, recibirán un reembolso de 1 millón de libras (u$s 1,5 millón) por cada partido que Inglaterra no juegue tras la etapa de grupos de parte de la emisora. ITV venía haciendo records de rating con cada encuentro. En total, los pubs y bares (alrededor de 20.000) dejarán de ingresar 5 millones de libras (u$s 7,6 millones) por cada encuentro eliminatorio que no tendrá a los ingleses como protagonistas.
La Bolsa también
Un estudio del London Business School incluso proyecta una caída de 0,15% en las acciones de la Bolsa a raíz de la debacle deportiva. “El ánimo inversor decae notablemente; una derrota así lleva a una baja en los mercados, que son aproximadamente 3.000 millones de libras (u$s 4.582 millones) para el mercado de valores del Reino Unido”, afirmó Alex Edmans, un especialista que supervisó un estudio a largo plazo donde se analizó el efecto de las derrotas de los equipos nacionales en los principales torneos deportivos durante varios años.
Otros expertos insisten en que la salida temprana de Inglaterra tendría un efecto insignificante en la economía local, o más bien en el torneo en su conjunto. Ernst & Young publicó un estudio de impacto económico diciendo que el certamen podría inyectar “hasta 2.200 millones de libras (u$s 3.360 millones) en la economía inglesa”. Esto incluye el enorme gasto en Gran Bretaña por parte de unos 450.000 visitantes internacionales. Peter Arnold, coautor del informe y director de E&Y, dijo a Sportsmail que una salida temprana de Inglaterra no tendría que tener un impacto importante en la economía”.
Y agregó: “Porque el mayor beneficio económico de cualquier evento deportivo importante viene del número de turistas extranjeros que atrae, y no esperaría que esto se vea afectado por la salida de Inglaterra”.
Para que se tenga una idea del significado de la eliminación, la prensa británica decretó “el fin del mundo” tras la derrota de su selección ante Australia el fin de semana pasado.
“El crash” y “La humillación” fueron algunos de los títulos que pudieron leerse en los kioscos de diarios. El Mail on Sunday mostraba al capitán Chris Robshaw de rodillas, con la boca abierta y la mirada perdida tras el “fracaso embarazoso” frente a Australia (33-13) con el título: “End of the World” (Fin del mundo). “Humillado en su propio suelo”, escribió el Daily Telegraph, que añade que “el sueño de una nación se rompió”. “La agonía”, abundó el Sunday Times. “Pese a años de preparación, millones de libras gastadas y más de 2 millones de entradas vendidas, Inglaterra fue echada de su propia Copa del Mundo tras solo tres partidos. Para agravar la pena, es el viejo enemigo australiano quien dio el golpe de gracia”, señalaba Owen Gibson en The Observer.