El pilates, el yoga y el barre llevan años en tendencia, pero hay una actividad que los supera a todos en 2026: la caminata. Salir a caminar en los ratos libres se ha consolidado como la disciplina del momento, y no es casualidad.
Es accesible para quienes no se sienten listas para correr, no requiere equipo costoso y ofrece beneficios físicos y mentales comprobados. Solo hacen falta unas zapatillas deportivas y, si se quiere, unos auriculares para acompañar el paseo.
Entre sus beneficios documentados están la mejora de la circulación sanguínea, la reducción del estrés y el control de los niveles de azúcar en sangre. Combinada con una alimentación saludable, también puede contribuir a la pérdida de peso de forma gradual y sin ser restrictiva.
Cuántas calorías se queman caminando
Una de las dudas más comunes sobre esta disciplina es si realmente sirve para perder peso. La respuesta es sí, aunque con matices.
Entrenadores del podcast de Adhgym explicaron que incluso una caminata a ritmo lento quema entre 300 y 350 calorías.
Un entrenamiento de al menos 40 minutos puede representar hasta 600 calorías quemadas. Según estos mismos especialistas, salir a caminar cinco días a la semana equivale a 78,000 calorías al año, lo que se traduce en casi 10 kilos de grasa.
Sin embargo, el entrenador personal Víctor Martín advierte que confiar toda la estrategia de pérdida de peso únicamente en caminar es un error. Enfatiza que se necesita también entrenamiento de fuerza, un déficit calórico bien controlado y hábitos de vida saludables para obtener resultados reales.
Qué le pasa al cuerpo según el tiempo de caminar
Los efectos en el organismo varían dependiendo de la duración de la caminata, según explica el traumatólogo deportivo Juan José López Martínez.
De uno a quince minutos
Aumenta el flujo sanguíneo de forma inmediata, se eleva el bienestar emocional, se reducen los niveles de ansiedad y estados depresivos, se mitigan las molestias menstruales y disminuye la rigidez articular.
Al superar los veinte minutos
Se estimula el sistema cardiovascular, se activa el ritmo metabólico, mejora el tránsito intestinal, se optimizan los procesos digestivos y se favorece un gasto energético constante que facilita la gestión del peso corporal.
A partir de los treinta minutos
Se consolida un efecto calmante prolongado que disminuye el estrés psicológico y actúa, según el especialista, como un escudo neuroprotector.