Cada vez más personas envuelven las llaves del auto o la cartera en papel de aluminio.
No es una moda sin sentido: se trata de una forma de protegerse frente a ciertas tecnologías inalámbricas que usan los dispositivos modernos, como las llaves inteligentes y las tarjetas con chip RFID o NFC.
¿Por qué se envuelven las llaves del auto?
Los autos con acceso sin llave funcionan mediante una señal de radio: el vehículo detecta que la llave está cerca y desbloquea las puertas de forma automática.
El problema es que algunos delincuentes usan el llamado ataque de retransmisión. Consiste en captar y amplificar esa señal para hacerle creer al auto que la llave está cerca, aunque en realidad no lo esté, y así lograr abrirlo.
Al envolver la llave por completo con papel de aluminio, la señal puede quedar bloqueada o debilitada, ya que este material funciona como una barrera para las ondas electromagnéticas.
Para que el truco tenga más chances de funcionar, es clave que la llave quede totalmente cubierta, sin ningún espacio libre por donde la señal pueda escaparse.
¿Qué pasa con la billetera y las tarjetas?
En el caso de la billetera, la idea es proteger las tarjetas con pago sin contacto. Muchas tarjetas bancarias tienen chips RFID o NFC que permiten pagar con solo acercarlas a un lector.
Al envolverlas en papel de aluminio, se dificulta que otros dispositivos puedan detectar o leer esa señal de proximidad. Por este motivo, hoy también existen billeteras con bloqueo RFID, pensadas justamente para reducir la transmisión de estas señales sin necesidad de recurrir al aluminio.
¿Es suficiente esta medida para protegerse?
De todas formas, esta práctica no reemplaza otras medidas de seguridad.
Los especialistas recomiendan usarla solo como un complemento, y seguir aplicando buenas costumbres: guardar las llaves en un lugar seguro, usar fundas con bloqueo RFID cuando haga falta y estar atentos a cualquier actividad sospechosa vinculada a los dispositivos electrónicos.