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Dentro del Feng Shui y de diversas tradiciones populares orientales, el laurel es considerado una planta asociada con la prosperidad, la protección y la claridad mental.

Por eso, una de las prácticas más difundidas consiste en guardar 3 o 7 hojas de laurel envueltas en papel aluminio o colocarlas directamente dentro de la cartera o billetera como un símbolo para atraer abundancia.

Aunque el ritual ha ganado popularidad en redes sociales y publicaciones sobre espiritualidad, sus seguidores aclaran que no se trata de un método para generar dinero de manera automática, sino de un gesto simbólico destinado a reforzar la intención de cuidar las finanzas y mantener una actitud positiva frente a las oportunidades económicas.

¿Por qué se utilizan esa cantidad de hojas de laurel?

El número de hojas también tiene un significado dentro de estas creencias. El tres representa crecimiento, expansión y equilibrio, mientras que el siete suele relacionarse con la buena fortuna, la protección y la plenitud espiritual.

Envolver 3 o 7 hojas de laurel en papel alumino: para qué sirve y por qué miles de personas lo hacen.

Por ello, muchas personas eligen llevar tres o siete hojas de laurel enteras en la billetera o envolverlas en papel aluminio para “conservar” su energía simbólica.

El aluminio, por su parte, es interpretado como una barrera protectora que ayuda a resguardar esa energía y evitar que la prosperidad “se escape”. Esta idea forma parte de prácticas contemporáneas inspiradas en el Feng Shui y no de un principio clásico de esta filosofía china.

Qué recomienda el Feng Shui para potenciar el ritual

Los especialistas en Feng Shui sugieren que las hojas estén limpias, enteras y en buen estado.

También recomiendan mantener la cartera ordenada, sin papeles viejos ni objetos rotos, ya que el desorden simboliza bloqueos en el flujo de la abundancia.

Cuando las hojas se secan o deterioran, lo ideal es reemplazarlas para representar una renovación de la energía.

Más allá del simbolismo, la práctica funciona como un recordatorio cotidiano para administrar mejor el dinero, planificar gastos y mantener presentes los objetivos financieros.