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Según distintas tradiciones populares y las prácticas del feng shui, el arroz crudo es mucho más que un alimento. Desde hace años, algunas personas lo colocan debajo de la cama porque creen que ayuda a absorber energías estancadas o incluso a reducir la humedad en un espacio que suele tener poca ventilación.

Aunque estas creencias forman parte de prácticas culturales y no cuentan con respaldo científico para demostrar efectos sobre la energía de un ambiente, continúan siendo populares en distintos países y se transmiten de generación en generación.

¿Por qué se coloca arroz debajo de la cama?

Dentro del feng shui, el arroz representa la abundancia, la prosperidad y el sustento. Al estar vinculado con el elemento Tierra, algunas corrientes de esta filosofía sostienen que puede ayudar a absorber la llamada energía estancada o sha chi, que, según esta tradición, suele concentrarse en rincones oscuros y poco ventilados, como el espacio debajo de la cama.

Además del feng shui, existen creencias populares en distintos países de América Latina y del sudeste asiático que atribuyen al arroz la capacidad de “atrapar” las malas vibras, la envidia o el llamado mal de ojo. También hay quienes afirman que contribuye a absorber parte de la humedad ambiental, aunque su efecto depende de las condiciones del lugar y no reemplaza soluciones para problemas de humedad en el hogar.

Dentro del feng shui, el arroz representa la abundancia, la prosperidad y el sustento.

Cómo se realiza este ritual según la tradición

La forma más difundida consiste en colocar un puñado de arroz crudo dentro de un recipiente pequeño, como un vaso, un platito o una bolsita de tela.

Luego, el recipiente se ubica debajo de la cama, generalmente en una de las esquinas. Algunas personas prefieren combinar el arroz con sal gruesa, ya que, dentro del imaginario popular, ambos elementos se consideran símbolos de limpieza energética.

Cada cuánto se cambia el arroz

Las recomendaciones varían según la tradición que se siga. Algunas versiones indican reemplazar el arroz en cada luna nueva, mientras que otras aconsejan hacerlo una vez al mes.

Quienes practican este ritual sostienen que el arroz va acumulando la energía que, según estas creencias, absorbe del ambiente. Por ese motivo, también suele recomendarse desechar el arroz usado fuera de la casa y no reutilizarlo para cocinar ni consumirlo posteriormente.