La gasolina Magna arrancó el año con un tope de 24 pesos por litro. Sigue en 24 pesos. Entre una carga de tanque y la otra ocurrió, según analiza esta semana The Economist, el mayor shock de oferta en la historia del petróleo provocado por el cierre del estrecho de Ormuz, unos 14 millones de barriles diarios atrapados en el Golfo, el barril de Brent arriba de 115 dólares en abril. La gasolinera donde cargo no se enteró, un toque que se lo debemos ni más ni menos que a China.

A la nota de The Economist vale la pena leerla con ojos mexicanos. Su tesis es que el gran poder petrolero del mundo ya no es la OPEP, sino justamente China. La demanda del gigante asiático hace más por el precio del crudo que ninguno de los grandes productores del planeta.

Entre febrero y junio, Beijing recortó a la mitad sus importaciones de crudo (que suman unos 5.5 millones de barriles diarios) y fue eso lo que le quitó un sobreprecio de 30 dólares o más al barril. Para ponerlo en contexto, este volumen de petróleo es más de la mitad de la demanda mundial que cayó durante la pandemia del Covid 19.

Pero ¿qué creen? China no produce una sola gota relevante de oro negro. Su poder radica en la capacidad de dejar de comprar aprovechando el poder del estado que decide por decreto usar sus reservas nacionales, bajar las exportaciones de hidrocarburos refinados y hasta imponer el consumo interno de combustible. Una fuente citada en la nota lo resume así: “China es la nueva OPEP”.

Mientras la La OPEP+ necesita que sus 21 países socios se pongan de acuerdo cada mes, en China solo necesitan el VoBo de una sola persona, de Xi Jinping.

Y ahí está la novedad del mercado petrolero actual: hay ahora dos formas de poder, la de no vender, que es la tradicional y la de no comprar, que es la nueva.

Eso sí, México siendo productor, no tiene ninguna de estas dos palancas. En enero de este año exportamos 294 mil barriles diarios, el nivel más bajo desde 1990, de los cuales ni uno solo tuvo como destino el Lejano Oriente.

Donde sí tenemos presencia es comprando, y no precisamente petróleo. El 75% del gas natural que consumimos para la producción de electricidad es importado de Estados Unidos (de un oasis llamado Texas). Por eso nos afecta más una helada en este estado fronterizo que cualquier bloqueo o guerra en Medio Oriente.

China demostró que se puede mover el precio mundial del petróleo sin producir un barril. México está demostrando lo contrario: se pueden producir 1.7 millones de barriles diarios de hidrocarburos y no mover absolutamente nada.