Starbucks comenzó a renovar parte de sus cafeterías en México como parte de una estrategia global con la que busca recuperar algo que durante años fue central para la marca: que sus tiendas funcionen como un punto de reunión y no sólo como una barra de paso para recoger café.
El plan contempla la remodelación de más de 80 sucursales durante 2026 en ciudades como Ciudad de México, Monterrey, Acapulco y Ensenada. La apuesta incluye más lugares para sentarse, sillones, salas de descanso, colores más cálidos, nuevas texturas y elementos vinculados con la identidad de cada zona, como fotografías históricas u obras de arte locales.
La renovación forma parte de “Back to Starbucks”, la estrategia con la que la cadena busca ajustar la experiencia dentro de sus tiendas. En Estados Unidos y Canadá, la compañía prevé intervenir más de 1,000 unidades este año. México será el primer mercado de América Latina y el Caribe donde se pruebe este modelo antes de llevarlo a otros países de la región.
La operación mexicana está en manos de Alsea, socio de Starbucks desde la llegada de la marca al país en 2002, cuando abrió su primera tienda junto al Ángel de la Independencia. Actualmente, Starbucks cuenta con más de 950 cafeterías en México y más de 13,000 colaboradores. A nivel regional, Alsea opera más de 1,950 tiendas de la marca en 12 mercados.
Entre los cambios más visibles está una barra de espresso rediseñada, pensada para acercar al cliente al proceso de preparación de las bebidas. También se incorporarán zonas específicas para quienes hacen pedidos anticipados desde la aplicación de Starbucks México, una práctica que ha crecido junto con el consumo digital y la búsqueda de atención más rápida.
La compañía también está reforzando su programa Green Apron Service, con el que capacita a sus colaboradores para mejorar la atención en tienda, Drive-Thru y canales digitales. El enfoque combina entrenamiento operativo con gestos de hospitalidad más personalizados, desde el saludo hasta la entrega de bebidas.
Aunque la renovación se presenta como una mejora en diseño y servicio, también responde a un reto más amplio para las cadenas de cafeterías: lograr que sus locales vuelvan a ser lugares donde la gente quiera quedarse, en un momento en que buena parte del consumo se volvió rápido, móvil y mediado por aplicaciones.
Algunas de las tiendas incluidas en esta etapa se ubican en Punta Norte, Del Valle, Paseo San Jerónimo y Garden Santa Fe, en la Ciudad de México.