México es el séptimo productor de autos a nivel mundial y se espera que este año cierre con una producción proyectada para este año de cuatro millones de unidades, pero el mercado doméstico enfrenta una paradoja: apenas una tercera parte de los vehículos ligeros que se venden en el país se producen de forma local.
En entrevista con El Cronista, Gerardo Gómez, director general de JD Power, comentó que este año, el país producirá aproximadamente cuatro millones de vehículos, de los cuáles, cerca de 80% se destina a exportación a Estados Unidos, 5% se manda a otras partes del mundo, mientras que aproximadamente 15% del total de los autos se quedan en el mercado local.
Desde el punto de vista de las ventas de unidades ligeras dentro del país, este año se perfila para marcar un máximo histórico, incluso en un entorno de incertidumbre, con un monto estimado para el cierre del año de 1.6 millones de unidades.
De este monto, aproximadamente 35% de las unidades que se venden en el país son fabricadas dentro de las fronteras.
“Si lo vemos desde el punto de vista de venta, más o menos 34 o 35% de lo que se vende en México es de producción local. Entonces, estás hablando de 500 mil o 600 mil unidades”, detalló.
Pero la mano de obra china domina el abasto dentro del país. Gerardo Gómez relata que no solo se trata de la invasión de marcas chinas, como BYD, Geely o MG Motor, sino que la importación de autos desde el gigante asiático también involucra las unidades que arman las automotrices tradicionales en Asia.
Entre ellas, destaca la producción de empresas como Ford, Volkswagen, General Motors o Stellantis, que tienen plantas en China que arman unidades que se traen a México para venderse en el mercado local.
Además, el segundo factor que impulsa la venta de autos Hechos en China dentro del mercado mexicano es la llegada de empresas como BYD o Geely, cuyo mercado principal es el de autos amigables con el medio ambiente, a lo que se suma una oleada que supera la decena de marcas chinas que tienen presencia en el país.
El especialista de JD Power mencionó que las empresas originarias de China representan entre 16% y 17% de las ventas del mercado interno.
La combinación de estos dos factores generan que los autos hechos en China acaparen hasta 28% del total del mercado nacional, y ocupen el segundo lugar en participación.
China, el gigante a vencer
Actualmente, China es el mercado más grande del mundo, tanto en producción como en venta de autos. En el gigante asiático, dice el directivo de JD Power, cada año produce 33 millones de unidades, mientras que destina a su mercado aproximadamente 27 millones.
Esto permite a la nación asiática exportar entre cinco y seis millones unidades para exportación.
Además, la manufactura automotriz asiática tiene ventajas como los bajos costos de producción, a lo que se suman años de ventaja en tecnologías renovables, que incluyen autos híbridos y eléctricos, a lo que se suma una capacidad de reacción al cambio.
“Llegan con un vehículo eléctrico y si no les funciona, toman decisiones muy rápido en dos, tres meses, el mismo modelo ya está disponible en un modalidad híbrida o en híbrida conectable. Tienen esa capacidad y esa flexibilidad para ajustarse a las necesidades del mercado y eso lo están capitalizando de manera muy positiva para las mismas marcas”, aseguró el especialista.