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La masiva concentración de usuarios, flujos de capitales internacionales, reservas de hospedaje y compras digitales en el contexto del Mundial 2026 generará un terreno propicio para la proliferación de actividades fraudulentas y esquemas de lavado de dinero.

En entrevista con El Cronista, Miguel González, country manager para México de la plataforma británica de verificación de identidad Sumsub, advirtió que los eventos masivos actúan como catalizadores de vulnerabilidades transaccionales, atrayendo a redes delictivas locales y globales empeñadas en romper los candados preventivos tradicionales.

La proyección de Sumsub sobre la posible cantidad de ciberataques en México es de 55 millones, solo durante el torneo. La empresa, que en México tiene clientes como InDrive Money y Clara, asegura que hay en puerta una crisis de identidad digital y ninguna de las regulaciones de los tres países organizadores del torneo está en coordinación para contenerla.

“Cuando existe una concentración masiva de usuarios y dinero, la actividad fraudulenta aumenta de forma proporcional”, puntualizó González.

Miguel González, country manager de Sumsub México | Cortesía

El reto operativo central para las empresas radica en la diversidad y el origen de los flujos monetarios: millones de personas procedentes de múltiples geografías ingresarán al país operando con métodos de pago heterogéneos y credenciales de diversas divisas.

De acuerdo con el directivo, los defraudadores operan bajo esquemas de ensayo y error en tiempo real, inyectando transacciones anómalas de forma consecutiva para medir la resistencia y velocidad de respuesta de las pasarelas de pago antes de ser detectados.

Inteligencia artificial y focos rojos

La sofisticación tecnológica de los ataques ha alcanzado un nuevo umbral debido al uso generalizado de la Inteligencia Artificial (IA) por parte de células criminales. González detalló que hoy en día es viable generar identidades sintéticas hiperrealistas, alterar de forma automatizada documentos oficiales con calidad idéntica a la real y evadir filtros de seguridad mediante deepfakes de video altamente sofisticados.

Si bien los sectores de la banca tradicional, las fintech y las plataformas de criptoactivos permanecen en el radar de ataque, González enfatizó que la industria del iGaming (casas de apuestas en línea) será una de las más presionadas durante la justa mundialista.

La inyección masiva de capitales de consumo rápido en apuestas deportivas no solo eleva el uso de tarjetas de crédito robadas, sino que se transforma en un canal primario para el lavado de dinero.

Para diferenciar el tratamiento operativo entre ambas amenazas, González explicó que, mientras el fraude común busca vulnerar accesos para la extracción de capitales legítimos (robo de tarjetas o documentos), el lavado de dinero recurre a estructuras complejas de “cuentas mula” (money mules) vinculadas a organizaciones ilícitas para reintroducir recursos al circuito formal.

En este último caso, el cotejo automático y en tiempo real con listas de sanciones internacionales (como las emitidas por la OFAC) se vuelve obligatorio para resguardar a las empresas de severas multas regulatorias.

Ante estas vulnerabilidades, González considera que la estrategia de prevención corporativa debe mutar radicalmente.

Sumsub, firma con sede en el Reino Unido y con más de tres años de experiencia operativa consolidada en el mercado mexicano, apuesta por el desarrollo de un “ecosistema digital de la persona”. Este enfoque, explica el directivo, va más allá de validar de forma estática que un rostro coincida con una identificación; implica analizar variables como la geolocalización de red, el historial transaccional del dispositivo utilizado, la legitimidad del operador telefónico y la autenticidad del correo electrónico vinculado.