

El mandatario estadounidense Donald Trump volvió a arremeter contra el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), al señalar que “no le importa”.
“No me importa el T-MEC, y realmente no quiero renovarlo, preferiría que fuéramos independientes. Aquí está la cosa: México y Canadá nos necesitan, nosotros no los necesitamos a ellos. El acuerdo es importante para ellos, no es importante para nosotros”, dijo el presidente de Estados Unidos en una entrevista con Fox News.

Las declaraciones del mandatario se han vuelto rutinarias, mientras su embajador comercial, Jamieson Greer realiza de forma periódica revisiones con la Secretaría de Economía, con visitas de trabajo, tanto en Washington como en la Ciudad de México.
Incluso, durante la última visita de la delegación estadounidense a México, Greer retrasó su llegada al país, pues compareció ante el Congreso de Estados Unidos, donde dijo que espera ya tener algunos acuerdos con México a finales de este año.
La última visita de la embajada comercial de Estados Unidos (USTR) a México concluyó la semana pasada, y aunque se mantiene un alto hermetismo en torno a los avances y acuerdos, las dos partes pactaron una nueva reunión para la primera semana de septiembre en Washington.
Ayer, al concluir una conferencia para otorgar el distintivo Hecho en México al tequila, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que si bien existen puntos de discusión entre ambas naciones, las reuniones se manejan en un ambiente de cordialidad y disposición.
Resiliencia de las exportaciones mexicanas
En el primer semestre del año, el comercio exterior mexicano mostró signo de resiliencia a los choques externos provocados por la incertidumbre comercial entre los países socios del T-MEC y la imposición de aranceles hacia piezas y partes que no cumplen la normativa del tratado, consideró el área de Análisis Económico de al calificadora mexicana HR Ratings.
En este sentido, la agencia detalló que la dinámica que ha impulsado las exportaciones mexicanas proviene de la alta demanda de productos como componentes electrónicos y maquinaria y equipo, también se ha observado un importante incremento en las importaciones de bienes intermedios para la fabricación de estos, lo cual limita el valor agregado de las exportaciones y su impacto para la actividad económica.
El Inegi detalló que al cierre del segundo trimestre del año, el país alcanzó un superávit comercial de u$s 8.3 mil millones, lo que contrasta con el nulo superávit de los primeros tres meses del año.
Para HR Ratings, el resultado de los primeros seis meses del año fue consecuencia de la incertidumbre en el sector automotriz derivado de la imposición de aranceles globales del 10% hacia sectores que no cumplían con reglas específicas del tratado comercial, afectando la industria del acero, aluminio y automóviles, que de acuerdo con la agencia afectan aproximadamente el 15% del total de productos.
La calificadora detalló que las exportaciones totales crecieron 12.2% en el segundo trimestre, contra 4.4% en el primer trimestre.
En este sentido, sobresalen las exportaciones no petroleras respaldaron este avance al alcanzar u$s 202.4 mil millones, más de u$s 20,000 millones por arriba del primer trimestre y u$s 50,000 millones por encima del año anterior.
“De este monto, el 94.7% se encuentra relacionado a las exportaciones manufactureras que se sitúan como el principal motor comercial y que mostraron un avance de 11.9% en el segundo trimestre”, detalla el análisis.















