En esta noticia
México requerirá inversiones por MXN$ 1.7 billones anuales hacia 2030, equivalentes al 5.4% del Producto Interno Bruto (PIB), para cumplir los compromisos establecidos en su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC 3.0), por lo que será indispensable movilizar capital privado e incrementar el acceso al financiamiento internacional, advirtió Iniciativa Climática de México (ICM).
La organización señaló que la magnitud de la brecha financiera hace inviable que las metas climáticas sean cubiertas únicamente con recursos públicos, por lo que propuso consolidar una Plataforma País que permita coordinar proyectos de inversión, reformas e instrumentos financieros bajo el liderazgo del gobierno federal.
El posicionamiento ocurre luego de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) presentara una estrategia para convertir los compromisos ambientales del país en proyectos de inversión viables, con el objetivo de atraer capital privado, fortalecer cadenas de valor estratégicas e impulsar el desarrollo sostenible.
“México enfrenta una brecha de financiamiento de tal magnitud que no puede cerrarse sólo con recursos públicos. El capital privado es esencial pero, para movilizarlo, se requieren mecanismos que reduzcan riesgos, ordenen prioridades, articulen financiamiento y traduzcan los compromisos climáticos en carteras de inversión. Una Plataforma País puede cumplir precisamente esa función integradora”, afirmó Marcela Álvarez, especialista en finanzas sostenibles de Iniciativa Climática de México.
Proponen una Plataforma País para acelerar la inversión climática
Como parte de los trabajos para fortalecer la arquitectura del financiamiento climático en México, ICM reunió a representantes de organizaciones de la sociedad civil, especialistas y autoridades para analizar mecanismos que permitan canalizar mayores recursos hacia proyectos de transición energética, mitigación, adaptación e infraestructura sostenible.
La organización destacó que la NDC 3.0 representa un cambio de modelo para el país, al buscar una transformación estructural de la economía hacia un desarrollo resiliente, incluyente y de bajas emisiones. Sin embargo, advirtió que alcanzar ese objetivo requerirá inversiones sin precedentes y una mejor coordinación entre los sectores público y privado.
ICM explicó que una Plataforma País ha demostrado ser una herramienta eficaz en países como Brasil y Sudáfrica para articular prioridades nacionales, desarrollar proyectos financiables y coordinar la participación del gobierno, la banca de desarrollo, organismos internacionales, inversionistas y sociedad civil.
“México no sólo necesita identificar qué inversiones son prioritarias; también necesita construir las condiciones para que esas inversiones sean financiables, transparentes y medibles. Una Plataforma País puede ayudar a ordenar la demanda de financiamiento, conectar proyectos con instrumentos financieros adecuados y acelerar la implementación de la NDC”, explicó Andrés Flores Montalvo, director de Política Energética de ICM.
El reto será movilizar capital público y privado
La movilización de capital privado, el fortalecimiento de la banca de desarrollo y una mayor participación del financiamiento internacional fueron identificados como factores clave para que México pueda cumplir sus metas climáticas hacia 2030.
Especialistas coincidieron en que el reto no sólo consiste en obtener más recursos, sino en estructurar proyectos que resulten atractivos para los inversionistas.
Rebeca Lima, directora para América Latina y el Caribe de Glasgow Financial Alliance for Net Zero (GFANZ), explicó que las Plataformas País pueden facilitar la movilización de recursos siempre que exista liderazgo gubernamental, objetivos claros y mecanismos de transparencia.
“Las Plataformas País no son una receta única ni resuelven todos los problemas, pero sí pueden ayudar a movilizar financiamiento a escala cuando están lideradas por el gobierno, tienen objetivos claros, incorporan desde el inicio al sector financiero y mantienen una comunicación transparente”, dijo.
Por su parte, Mariana Rojas Laserna, directora de Finanzas Climáticas de Transforma, señaló que la información climática debe convertirse en una herramienta para que el sistema financiero identifique oportunidades de inversión y asigne capital de manera más eficiente.
“Si queremos que mecanismos como una Plataforma País movilicen inversión privada, necesitamos que la información climática y de naturaleza deje de quedarse en reportes y se traduzca en decisiones”, apuntó.
A su vez, Gabriela Niño, especialista en Finanzas Sostenibles del Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza, sostuvo que el financiamiento climático deberá integrar recursos multilaterales, banca de desarrollo, capital privado y comunidades mediante esquemas que compartan riesgos y permitan demostrar impactos positivos y medibles.
ICM destacó que México no parte de cero, ya que cuenta con instrumentos como la Taxonomía Sostenible, la Estrategia de Movilización de Financiamiento Sostenible, emisiones de bonos sostenibles y una agenda de inversión vinculada al Plan México.
No obstante, consideró que para cumplir la NDC 3.0 será indispensable fortalecer la gobernanza, integrar estos mecanismos en una estrategia común, estructurar una cartera de proyectos financiables y establecer sistemas que permitan medir el impacto de los recursos movilizados en reducción de emisiones, resiliencia, empleo, competitividad y bienestar.