La economía mexicana seguirá de capa caída al menos hasta 2027, pues la encuesta de Citi entre especialistas del sector privado bajaron su expectativa de crecimiento para este año, a una mediana de 1.2%, cuando en la encuesta de finales de abril, la expectativa era de 1.4%.
En apenas dos meses, la expectativa del PIB para este año se contrajo 300 puntos base, pues en la encuesta del 5 de marzo, el consenso esperaba un alza de 1.5%.
Las expectativas económicas fueron afectadas por el resultado del Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre, que cerró con una disminución de 0.8% trimestral, debido a caídas en los tres principales sectores de la economía.
El optimismo se ha diluido entre el sector privado, y las expectativas de Bank Of America, Bradesco y Signum Research apuntan incluso a que el crecimiento de todo 2026 será similar al del año pasado: 0.8%, mientras que Scotiabank México tiene el peor pronóstico, al ubicar el crecimiento del PIB en 0.7% para 2026.
El banco más optimista en esta encuesta fue Banorte, que mantiene una expectativa de crecimiento de 1.8% para el cierre del año y desde el arranque del mismo se ha mantenido como la institución privada con el mejor pronóstico, junto con BBVA México, que en esta encuesta no presentó sus expectativas.
La previsión del sector privado dista muchísimo de la visión oficial de la Secretaría de Hacienda, que espera un alza de 2.3%, de acuerdo con los Precriterios Generales de Política Económica, presentados en abril.
La expectativa de Hacienda se presenta en un intervalo de un punto porcentual, para tomar como referencia el punto medio.
Incluso considerando el punto más bajo del rango de Hacienda, el pronóstico oficial se mantiene muy por arriba del consenso del sector privado. La dependencia que dirige Edgar Amador Zamora Torres puso el punto más bajo de su pronóstico en 1.8%.
Aunque los pronósticos para 2027 no cambiaron, al mantenerse en 1.8%, lo que se mantiene como prácticamente un hecho es que la economía se mantendrá por debajo de su promedio de crecimiento de los últimos 20 años, establecido en 2%.