Año nuevo, CEO nuevo. Esa frase se la “prestamos” a Lacoste, la marca francesa del sector fashion que al arrancar este 2026 estrena un nuevo director general en México.
Se trata de Ramiro Martignoni, un veterano dentro de la empresa francesa que ya cuenta con una experiencia de más de media década como ejecutivo. De hecho, refiere The Org, una plataforma especializada en las carreras de los ejecutivos de empresas globales, Martignoni acredita una larga carrera en la cadena de abastecimiento de Lacoste en el continente americano.
En su puesto previo fue director ejecutivo de las operaciones para América de Lacoste, en un rol cuya responsabilidad abarcó supervisar la manufactura tanto del nicho de prendas como de calzado de la marca.
Martignoni ya se ha tomado su tacita de café en las actividades de Lacoste México, sobre todo al norte del país. Es el caso de las tiendas que la empresa abrió para venta directa en centros comerciales de Coahuila (Saltillo y Torreón).
“Cada nueva tienda es el resultado de un gran trabajo en equipo. Mi agradecimiento a todos los que han participado en la realización de estos proyectos, desde nuestros equipos internos hasta nuestro socio afiliado, cuyo compromiso a lo largo de todo el proceso ha sido excepcional”, publicó Martignoni en sus redes.
México conquista Madrid
México debutó esta semana como país invitado en FITUR 2026, en Madrid, con una delegación cercana a los mil representantes de los 32 estados y un giro claro en el enfoque: menos promoción genérica y más cierre de negocios en turismo y real estate.
Entre los proyectos que buscan capital en esa vitrina internacional está Nautica Residences by Naúma, un desarrollo en construcción en Cancún que se presenta del 20 al 25 de enero con un pop‑up inmersivo en el Hotel Wellington, pensado para atraer inversión europea a un complejo inmobiliario turístico de gran escala.
El proyecto, con una inversión estimada de MXN $5,000 millones, está respaldado por Moisés Jafif junto con GMB y Authentic Brands Group —propietaria de la marca Nautica—, e incluye dos torres de 20 niveles, villas de alta gama y más de 50 amenidades bajo el modelo Hotel Living, además de sistemas de gestión energética, iluminación eficiente y control centralizado.
Iniciativas de este tamaño ayudan a explicar por qué el Caribe mexicano sigue en el radar de los fondos que ven en el real estate turístico un activo defensivo y de largo plazo dentro de sus portafolios.
Bimbo y su historia hecha pan
Cualquier observador de la historia de Bimbo sabe que los Servitje y los Sendra atesoran no solo la trayectoria empresarial sino también la narrativa de esfuerzo que subraya el contexto de la mayor compañía de panificación del país.
Desde sus orígenes en la colonia Santa María la Ribera en CDMX a las diversas plantas que ha tenido, cada instalación de Bimbo, incluyendo el corporativo en Santa Fe o las fábricas de pan dulce y bollería en Azcapotzalco, habrá visto añejos hornos, viejas líneas de producción… hasta robots que alguna vez se usaron y ya, pero que podrían seguir rindiendo…
Mucho de esto abreva en MiBIMBO, el museo interactivo que la empresa abrió recientemente en el Centro Histórico de la CDMX. Ahí, la empresa busca capitalizar más de 8 décadas de historia con una narrativa propia sobre la evolución de la panificadora más grande del mundo, en un momento en que la viene de marcar récord de ventas netas por más de MXN $408,000 millones.
El recinto, ubicado en Isabel La Católica 51, combina cerca de 4,000 objetos físicos con experiencias digitales distribuidas en zonas temáticas que recorren desde sus orígenes en 1945 hasta su expansión global, en línea con una tendencia de grandes corporativos mexicanos a usar museos y archivos de marca como herramienta de construcción de reputación y de acercamiento directo con consumidores y turistas.