La disputa por Fibra Macquarie aún no está definida y la compañía “sigue en juego”, pese al avance de la oferta presentada por Fibra Monterrey, aseguró Alejandro Garza Salazar, director de inversiones y fundador de Aztlan Equity Management.
“Mientras no se tenga una oferta definitiva, sigues estando en venta, sigues estando en juego”, afirmó en entrevista a El Cronista.
El especialista explicó que, aunque el subcomité independiente del comité técnico de Fibra Macquarie concluyó que la propuesta de Fibra Monterrey es razonable desde un punto de vista financiero, la competencia por la fibra todavía podría escalar si Prologis decide mejorar su propuesta.
“Había una oferta buena por parte de Prologis. Simplemente aquí es un proceso competitivo en donde hay otro competidor que igualmente está operando en el mercado y ve ventajas de poder hacer esta integración”, comentó.
Este lunes, Fibra Macquarie informó que el comité técnico independiente determinó que la oferta de Fibra Monterrey refleja adecuadamente el valor del negocio, luego de revisar la fairness opinion elaborada por Bank of America.
De acuerdo con los análisis financieros, la contraprestación implícita ofrecida por Fibra Monterrey alcanzó MXN$ 47.65 por CBFI, lo que representó primas de hasta 66.1% respecto al precio mínimo de mercado de Fibra Macquarie observado en las últimas 52 semanas.
Garza Salazar consideró que este tipo de disputas fortalecen al mercado bursátil mexicano, debido a que generan mayor dinamismo y competencia entre participantes.
“Es algo muy bueno para el mercado mexicano”, sostuvo.
Añadió que las operaciones se están desarrollando bajo supervisión regulatoria y con participación de órganos de gobierno corporativo, lo que da certidumbre a inversionistas minoritarios.
El fundador de Aztlan también señaló que la reciente oferta subsecuente de acciones follow-on, realizada por Fibra Monterrey ahora puede interpretarse como una preparación para buscar la adquisición de Fibra Macquarie.
Auge industrial impulsa interés
Para el directivo, la competencia por Fibra Macquarie también refleja el dinamismo que mantiene el sector inmobiliario industrial en México, impulsado por el nearshoring y la demanda de espacios logísticos.
“En el sector del desarrollo inmobiliario industrial hay un gran dinamismo, esto es muestra de ello”, dijo.
Incluso, sostuvo que este tipo de operaciones cobran relevancia en un contexto donde el mercado bursátil mexicano “se ha estancado”, por lo que consideró positivo que existan movimientos corporativos de gran tamaño dentro del sector inmobiliario.
Además, descartó riesgos de concentración monopólica por la posible integración, al considerar que tanto Fibra Monterrey como Fibra Macquarie aún representan una participación relativamente pequeña dentro del mercado inmobiliario industrial mexicano.