General Motors espera registrar un impacto de u$s 6,000 millones por el freno en su transición hacia los vehículos eléctricos, en momentos en que la fuerte caída de la demanda de los consumidores sigue afectando a las grandes automotrices estadounidenses.
La empresa con sede en Detroit reveló este cargo en un documento regulatorio presentado el miércoles, en el que también reportó un cargo de u$s 1,100 millones asociado a la reestructura de su negocio en China.
Las acciones llegaron a caer hasta 1.9% en las operaciones posteriores al cierre tras el anuncio.
Las ventas de vehículos eléctricos en Estados Unidos se desplomaron en el último trimestre de 2025 después de que el gobierno de Trump eliminó un crédito fiscal al consumidor de u$s 7,500, además de buscar revertir regulaciones orientadas a reducir las emisiones de los autos. Las ventas de vehículos eléctricos de GM cayeron 43% entre el tercer y el cuarto trimestre.
“Con la eliminación de ciertos incentivos fiscales al consumidor y la menor exigencia de las regulaciones sobre emisiones, la demanda de vehículos eléctricos entre los consumidores de Norteamérica comenzó a desacelerarse en 2025”, señaló la empresa en su informe. “Como resultado, GM redujo proactivamente su capacidad de vehículos eléctricos”.
La compañía añadió que “esperamos reconocer cargos adicionales importantes, tanto en efectivo como contables, en 2026, vinculados con las negociaciones comerciales en curso con nuestra base de proveedores, aunque consideramos que serán significativamente menores a los cargos relacionados con vehículos eléctricos registrados en 2025”.
GM, que produce las marcas Chevrolet, GMC, Buick y Cadillac, dijo en noviembre de 2022 que esperaba tener un negocio de vehículos eléctricos “sólidamente rentable”, con una producción de 1 millón de unidades al año para 2025. En lugar de ello, el año pasado vendió 169,887 vehículos eléctricos en Estados Unidos.
A finales de 2024 vendió su participación en una planta en Lansing, Michigan, que iba a producir baterías para vehículos eléctricos como parte de una empresa conjunta con el fabricante coreano de celdas LG Energy Solution. También dio marcha atrás en sus planes de convertir plantas en Lansing y Toledo, Ohio, en instalaciones de producción de vehículos eléctricos.
La compañía dijo en octubre del año pasado que asumiría costos por u$s 1,600 millones para reducir su producción de vehículos eléctricos y que esperaba registrar más cargos. Además, está relanzando su Chevy Bolt de bajo costo, cuyo suministro de baterías estará a cargo del gigante chino CATL, pese a los elevados aranceles estadounidenses a las importaciones procedentes de China.
El nuevo cargo de GM relacionado con vehículos eléctricos se conoce después de que su rival de Detroit, Ford, anunciara una depreciación de u$s 19,500 millones al cancelar su pick-up totalmente eléctrica F-150 y otros vehículos eléctricos grandes, con el fin de concentrarse más en los híbridos y en los modelos con motor de combustión. Ford, que informó el mes pasado que trabaja en una nueva plataforma para vehículos eléctricos más pequeños, vendió 84,113 vehículos totalmente eléctricos en Estados Unidos en 2025, menos de la mitad del total de GM.
A diferencia de Ford, GM no desglosa sus resultados financieros por divisiones de negocio, por lo que no reporta pérdidas específicas asociadas a sus vehículos eléctricos.
Esta semana, GM informó un aumento de 6% en sus ventas totales de autos en Estados Unidos entre 2024 y 2025, con lo que mantuvo su liderazgo como el mayor grupo automotriz del país, al vender 2.85 millones de unidades.