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El petróleo volvió a colocarse en el centro del riesgo global. El barril de Brent podría repuntar hasta 30% y alcanzar los u$s100, según analistas de Barclays, ante la escalada de tensiones en Medio Oriente y la interrupción potencial del suministro.

“En estos momentos, el desenlace de esta situación es extremadamente incierto, pero mientras tanto los mercados petroleros tendrán que enfrentarse a sus peores temores”, señalaron los estrategas del banco en una nota a clientes.

Durante el fin de semana, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra objetivos en Irán, lo que desató represalias contra bases estadounidenses en Irak, Kuwait, Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos, además de nuevos ataques en la región. La escalada elevó la prima de riesgo geopolítico sobre el crudo.

A la apertura de las operaciones en Asia, el petróleo llegó a escalar hasta 13%. En la jornada del 2 de marzo, tanto el Brent como el WTI avanzaron más de 5%, para ubicarse en torno a los u$s77 y u$s70 por barril, respectivamente, según datos de Bloomberg.

Riesgo al petróleo

Los contratos futuros del Brent con vencimiento en mayo cotizan en u$s77.22, aunque durante la sesión tocaron un máximo intradía de u$s82,73. En el caso del WTI, los contratos a abril alcanzaron los u$s75.33.

El foco del mercado está puesto en el estrecho de Ormuz, punto estratégico por donde transita cerca de un tercio del comercio marítimo mundial de crudo. “Irán mantiene una posición estratégica sobre esa vía clave para el suministro global”, advirtieron analistas de Kapital Grupo Financiero.

Medios locales reportaron que centenares de buques petroleros detuvieron su tránsito para evitar la zona, mientras que el Departamento de Transporte de EE.UU. recomendó a las embarcaciones comerciales mantenerse alejadas del Golfo Pérsico.

“Para ponerlo en perspectiva, un tercio de todas las exportaciones de petróleo por mar transitan por ese punto. Si se incluyen productos refinados, la proporción es de una cuarta parte del total global”, detalló Barclays.

Aunque la OPEP+ prepara un anuncio de aumento de producción, los analistas advierten que el impacto sería limitado frente a un riesgo de suministro de mayor magnitud.

El verdadero temor del mercado no es un shock inicial, sino un conflicto prolongado, explicaron los analistas de Kapital. “El escenario de mayor preocupación no es el de un conflicto intenso y corto, sino el de una guerra larga que mantenga el petróleo caro durante meses”.

Un crudo persistentemente elevado podría reconfigurar las expectativas de inflación, condicionar las decisiones de tasas de interés y alterar la valuación de activos financieros en los próximos meses.

Además, Estados Unidos podría recurrir a sus reservas estratégicas para amortiguar el impacto, aunque estas se encuentran un tercio por debajo del nivel que tenían en 2022, advirtió Barclays.