

Durante 2025, BBVA, Santander y Banorte se posicionaron como los bancos más activos en la integración del ecosistema Fintech en México, en un mercado donde el 80% de las startups ya colaboraba o buscaba colaborar con instituciones tradicionales, de acuerdo con el Finnovista Fintech Radar México 2026.
El estudio indicó que el ecosistema alcanzó 795 fintech locales y entró en una fase de consolidación, con una tasa de mortalidad de 5% y un 70% de empresas con más de cinco años de operación.
Liderazgo con fricciones
El Radar posicionó a BBVA como el banco más colaborador con las Fintech, seguido de Santander y Banorte, consolidando un modelo basado en integración y complementariedad.
Sin embargo, casi 70% de las Fintech reportó que la burocracia y los tiempos de espera representan el principal obstáculo para concretar alianzas, además de los retos técnicos para integrar sistemas modernos con infraestructura heredada.
En este contexto, la competencia dejó de centrarse en fintech contra banca y se trasladó a la capacidad de ejecutar con mayor agilidad.
PyMEs, el terreno estratégico
René Saúl Farro, cofundador de Kapital Financial Group, afirmó en el reciente Fintech Festival México 2026: “Existe una necesidad clara de soluciones financieras accesibles para pequeñas y medianas empresas; es un nicho donde la innovación puede marcar la diferencia”.
El acceso a financiamiento para PyMEs se convirtió en la prueba real de la integración entre banca y startups, en un entorno que exige rapidez, análisis de datos y modelos más flexibles.
Liderazgo en etapa de consolidación
En el mismo foro, Neri Tollardo, CEO y cofundador de Banco Plata, señaló: “El liderazgo efectivo se basa en dar el ejemplo. Ser el primero en comprometerse y transmitir confianza es fundamental en tiempos difíciles”.
Además, añadió que: “Es importante comunicar tanto los logros como las áreas de mejora para fomentar un ambiente positivo”.
El Radar también señaló que el venture capital mostró señales de recuperación en 2025, aunque con menor número de operaciones y mayor selectividad, concentrándose en modelos con tracción comprobada.
Así, el ecosistema Fintech mexicano avanzó hacia una etapa donde la ventaja competitiva ya no es solo tecnológica, sino operativa.















