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Creditea logró mantener niveles de morosidad en un dígito durante 2025 y el inicio de 2026, pese a un entorno de debilidad en el consumo y mayor presión sobre el ingreso de los hogares en México.

La fintech, enfocada en crédito al consumo, reportó un crecimiento de 30% anual el año pasado, en un contexto en el que los usuarios han mostrado mayor cautela en su gasto y una creciente dependencia del financiamiento.

“Vimos un inicio de año más lento de lo esperado, con una ‘cuesta de enero’ más marcada, pero nos hemos mantenido con niveles de mora bastante razonables para la categoría”, dijo Gustavo Romero, director general de Creditea en entrevista con El Cronista.

Creditea crece a contraciclo

En este escenario, el directivo explicó que la demanda por crédito ha aumentado, mostrando el comportamiento contracíclico del sector financiero ya que, a medida que el consumo se debilita, crece la necesidad de financiamiento.

Sin embargo, explicó que Creditea ha optado por una estrategia más conservadora en la originación para

Preferimos ofrecer montos menores o incluso no prestar antes que sobreendeudar al cliente. Eso protege tanto al usuario como a nuestro portafolio”, señaló.

La firma ajusta los montos de crédito en función del perfil de riesgo, apoyándose en modelos de evaluación que incorporan datos alternativos al historial crediticio tradicional.

Este enfoque le ha permitido mantener estabilidad en su cartera, incluso en un entorno donde algunos indicadores apuntan a mayores riesgos de impago en el sistema.

Competencia y tecnología presionan al sector

El crecimiento de nuevos jugadores digitales y la digitalización de la banca tradicional han elevado la competencia en el sector, particularmente en segmentos como el “compra ahora, paga después” (BNPL), donde la oferta se multiplicó durante 2025.

Ante ello, la fintech dijo que reforzó su infraestructura tecnológica y el uso de inteligencia artificial para mejorar la evaluación crediticia, optimizar procesos y fortalecer la relación con los clientes mediante modelos híbridos de atención.

“El mercado se volvió más competitivo y eso nos obligó a estar al nivel, tanto en producto como en tecnología”, dijo.

De cara a la Convención Bancaria, la firma anticipa que la discusión del sector estará marcada por la entrada de nuevos bancos digitales y el papel del sistema financiero en el impacto social.

En un entorno de menor dinamismo del consumo, estos temas cobrarán relevancia para definir cómo las instituciones financieras —bancarias y no bancarias— equilibran crecimiento, inclusión y control de riesgos en los próximos meses.