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El Banco de México (Banxico) perdió su credibilidad como organismo rector de la política monetaria del país, al meter el acelerador antes de tiempo en la reducción de la tasa de interés referencial y errar en los pronósticos de la inflación, señaló Moody’s Analytics.

En un análisis elaborado por Alfredo Coutino, director del área de análisis de Moody’s para América Latina, señaló que ni el mercado ni los analistas creen que la política actual sea eficaz para que México alcance su meta de inflación establecida en 3%, con un margen de variación de un punto porcentual.

El Banxico tiene como mandato mantener la inflación en un rango de 2% a 4%. (Foto: Archivo)

“La flexibilización monetaria prematura, sin lograr la convergencia inflacionaria, ha erosionado la credibilidad de la política monetaria del Banco de México”, señala el análisis.

Construir credibilidad, añadió, requiere una cantidad considerable de tiempo y esfuerzo, pero perderla es relativamente fácil.

¿Qué factores hicieron que se perdiera la confianza?

El experto de Moody’s Analytics señaló que hay tres factores principales que quitan el respaldo del mercado al Banxico, que lidera Victoria Rodríguez Ceja.

El primero de ellos es que la inflación subyacente se mantuvo por encima de 4% al cierre del año pasado y pese a este resultado, el Banco Central ha mantenido recortes a la tasa de interés referencial.

En los últimos dos años, Banxico recortó 425 puntos base la tasa, lo que pone la política monetaria en un tono neutral, lo que deja de restringir el consumo y puede “calentar” la inflación.

“La inflación subyacente es el indicador que debe guiar las decisiones de política monetaria del banco central, ya que la inflación general varía constantemente debido a la volatilidad de precios resultante de choques de oferta y factores estacionales, así como a los precios regulados por las autoridades”, señala Moody’s.

Cuatro de los 5 miembros de la Junta de Gobierno del Banxico se pronunciaron a favor de los recortes de la tasa de interés referencial, pues el subgobernador, Jonathan Heath, fue el único que se pronunció en las últimas juntas de política monetaria a mantenerla sin cambios.

El afán de las autoridades es “ayudar a la economía a recuperarse de su prolongada debilidad”, dice Moody’s Analytics; sin embargo el Producto Interno Bruto (PIB) de México en 2025 solo mostraría un crecimiento de 0.4%.

El segundo factor es que las expectativas de inflación muestran una tendencia al alza, al menos para los próximos 12 meses. El Banxico esperaba que el Índice Nacional de Precios al Consumidor se ubicara en 3% anual hacia el cierre de este año, pero los aumentos de la tarifa del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), sumado a los aranceles aplicados a algunos productos provenientes principalmente de China, han empujado los pronósticos mucho más arriba de esa meta.

Banamex, por ejemplo, señala que durante el primer trimestre de este año, la inflación anual podría alcanzar 4.5%.

Además, las expectativas de inflación subyacente, recopiladas por el propio banco central, han aumentado gradualmente desde un promedio mínimo del 3.6% a mediados de 2026 hasta el 3.8% al final del año.

“En otras palabras, el mercado no confía en la eficacia de la gestión de la política monetaria del Banco de México”, señala Moody’s Analytics.

El tercer factor es el aumento persistente de la inflación subyacente a lo largo de 2025, que se aceleró a medida que los recortes de tasas aumentaron en magnitud, de 25 puntos básicos en 2024 a 50 puntos básicos en el primer semestre de 2025.

“Por lo tanto, la inflación subyacente no solo no disminuyó, sino que, de hecho, aumentó, del 3.7% a finales de 2024 al 4.3% a finales de 2025”, detalla.

Moody’s no es el único que desconfía

Las pláticas sobre la desconfianza en la política monetaria de Banxico no son nuevas ni exclusivas de Moody’s.

En una conferencia de prensa a finales del año pasado, especialistas del área de Análisis Económico de Banamex advirtieron que los pronósticos del instituto central estaban muy lejos de la realidad, lo que minaba la confianza sobre la política monetaria.

Además, la semana pasada, Carlos Capistrán, Economista en Jefe del Bank Of America, dijo que lejos de frenar los recortes, Banxico podría implementar más disminuciones en febrero.

En ese mismo sentido, Ernesto Revilla, Economista en Jefe de Citi para América Latina, señaló que es probable que la inflación general de México cierre 2026 en 4.2%, muy por encima del 3% que plantea Banxico.

Ambos especialistas participaron en el seminario Expectativas Económicas 2026, realizado por el ITAM.

¿Cómo corregir el camino?

Moody’s Analytics es claro: para recuperar la confianza del mercado, Banxico debe desandar el camino y retomar la senda de restricción monetaria, mediante el endurecimiento de las condiciones, devolviendo la tasa de interés real a un rango restrictivo para que la inflación se contenga.

“La reversión monetaria es una condición necesaria y suficiente para reducir la inflación subyacente hacia el 3%. Anclar la inflación subyacente alrededor del 3% requeriría mantener restricciones monetarias durante el tiempo necesario para eliminar el exceso de demanda”, dice Alfredo Coutino.