La expectativa de una mayor apreciación del peso mexicano se mantiene firme entre los especuladores del Chicago Mercantile Exchange (CME), en un contexto donde aumentan las posiciones largas y se modera el crecimiento de las apuestas en contra de la moneda.
Al cierre de la semana pasada, las posiciones netas a favor del peso alcanzaron los 59,000 contratos, lo que implicó un incremento de 1,483 frente a la semana previa. El movimiento estuvo impulsado principalmente por un alza de 2,637 contratos en posiciones largas, mientras que las posiciones cortas —que apuestan a la depreciación— también crecieron, aunque en menor magnitud, en 1,154 contratos, hasta ubicarse en -34,738, de acuerdo con datos del CME.
“El ajuste responde más a nuevas apuestas largas que a un cierre de cortos, lo que sugiere que persiste una convicción estructural favorable”, explicó Gerardo Ferreira, FX Trader en Crosspoint.
Los datos corresponden al periodo del 8 al 14 de abril, lapso en el que el peso mexicano registró una apreciación de 0.96% frente al dólar, al pasar de 17.4299 a 17.2619 unidades por billete verde, según cifras del Banco de México.
En contraste, el índice dólar —que mide el desempeño de la divisa estadounidense frente a una cesta de monedas desarrolladas— mostró una depreciación marginal de apenas 0.01%, de acuerdo con información de Bloomberg.
En el último mes, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente han marcado el pulso de los mercados cambiarios, particularmente por la incertidumbre en torno al cierre del estrecho de Ormuz y sus posibles implicaciones sobre la economía global.
Este factor será clave para la trayectoria del tipo de cambio en las próximas semanas, coinciden analistas de Banorte.
“La fortaleza del dólar está condicionada a la evolución del conflicto en Medio Oriente. Una eventual moderación de las primas de riesgo podría llevar nuevamente al USD/MXN hacia la parte baja del rango observado en lo que va del año”, señalaron en un reporte.
Peso mexicano apuestas positivas
Pese a la volatilidad reciente, los especuladores en Chicago mantienen posiciones elevadas en el peso mexicano, con niveles superiores a los 50,000 contratos.
“El ritmo de expansión relativamente moderado sugiere que el mercado podría estar entrando en una fase de consolidación, más que de acumulación acelerada”, agregó Ferreira.
No obstante, persisten riesgos a la baja. Un deterioro en el entorno global o la toma de utilidades por parte de los fondos podría detonar un ajuste correctivo en la divisa, advirtió el estratega.
De acuerdo con Banorte, el tipo de cambio podría encontrar un piso en un rango de entre 16.90 y 17.10 pesos por dólar. Sin embargo, hacia la segunda mitad del año, factores como la revisión del T-MEC y el ciclo electoral podrían añadir presión sobre la moneda mexicana.