El Boletín de Científicos Atómicos movió el “Reloj del Juicio Final” a su marca más extrema desde 1947. La marca del fin del mundo se adelantó cinco segundos respecto a 2025, dejándolo a 85 segundos para la medianoche.
El grupo de científicos encargado de su actualización advirtió sobre una combinación especialmente riesgosa: el aumento de la tensión nuclear, la profundización de la crisis climática, conflictos armados activos y el avance de una inteligencia artificial que progresa más rápido que los marcos regulatorios.
Conoce los detalles de su adelanto y mantente alerta al posible fin de la humanidad.
¿Qué es el Reloj del Juicio Final?
El llamado Reloj del Apocalipsis es un indicador simbólico creado por científicos vinculados al Proyecto Manhattan -entre ellos Albert Einstein y Robert Oppenheimer- con el objetivo de mostrar qué tan cerca se encuentra la humanidad de una catástrofe global provocada por sus propias decisiones.
¿Por qué se adelantó el reloj del fin del mundo?
El ajuste representa un cambio significativo: pasó de marcar 89 segundos antes de la medianoche en 2025 a 85 segundos en 2026, reduciendo el margen de seguridad en cuatro segundos. Según explicaron, la decisión responde a un escenario de riesgos que no solo persisten, sino que se acumulan y se refuerzan mutuamente.
En su comunicado, el Boletín de Científicos Atómicos alertó una serie de factores, entre ellos:
- Incapacidad de los líderes políticos para enfrentar desafíos existenciales
- Debilitamiento de la cooperación internacional
Este contexto, marcado por el auge de los nacionalismos y una creciente confrontación entre países, dificulta la construcción de consensos mínimos para el futuro de la humanidad.
Entre los principales motivos citados se encuentran la intensificación del discurso nuclear en un mundo con potencias cada vez más complejo; los conflictos y tensiones geopolíticas, especialmente en Ucrania y Oriente Medio, que elevan el riesgo de errores de cálculo; la crisis climática; y el uso irresponsable de la inteligencia artificial, que acelera la desinformación y genera alertas por su aplicación en ámbitos de seguridad.